Arte
Por
Grupo Zócalo
Publicado el martes, 2 de marzo del 2021 a las 04:49
Ciudad de México.- En su nueva novela Páradais, la escritora Fernanda Melchor explora la violencia, que no es exclusiva de México, sino de la condición humana.
Apenas el 4 de febrero, la editorial Penguin Random House lanzó el cuarto título de la veracruzana y ya es el más vendido en Amazon.
En Páradais, la autora explora la violencia y la cultura machista, con una narrativa dinámica, económica y precisa, llena de imágenes y con un lenguaje que capta la naturalidad de las expresiones coloquiales. Todo con una cadencia y un ritmo ágil, acompañado de un humor sutil que rompe tensiones.
La historia se centra en dos adolescentes inadaptados dentro de un contexto donde está el porno, el narco, el alcoholismo, el clasismo, la marginación, la pobreza y la opulencia.
Tanto en la serie de crónicas Aquí no es Miami como en Páradais y Temporada de Huracanes, Melchor aborda las problemáticas sociales.
“Escribo sobre la violencia porque es lo que está a mi alrededor. Como soy principalmente una escritora realista, me gusta construir realidades que son muy semejantes a la de México”, expresó en entrevista.
“No podemos hablar de la realidad de México sin hablar de la violencia. De hecho, no podemos hablar de la condición humana sin la violencia”.
Y la violencia, continuó, no solo abarca el narcotráfico, la corrupción o la violencia de las instituciones.
“También (está) la violencia de los hombres contra mujeres, de las mujeres contra los hombres, de los padres contra los niños, la que ejercemos contra nosotros mismos”, enumera la cronista. “Como la veo a mi alrededor, quiero que los demás la vean”, agrega.
Páradais es protagonizada por dos adolescentes: Polo, que vive con su mamá en el barrio popular Progreso y al dejar la escuela es obligado a trabajar.
Así que consigue un puesto de ayudante en Páradais, un fraccionamiento privado de lujo donde limpia las áreas comunes y hasta el carro de su patrón. Ahí conoce a Franco, quien vive en casa de sus abuelos entre grandes comodidades.
El lector entra de lleno en la convivencia de los dos chicos, quienes acostumbran pasar las noches en una casa abandonada para beber el alcohol que consigue Franco.
Obeso y de actitud desagradable, Franco está obsesionado sexualmente con su vecina Marián, al grado de que su único tema de conversación son sus fantasías pornográficas.
Polo aparenta escucharlo con tal de seguir bebiendo gratis, aunque esa pasividad se convierte en su peor error.
“Franco Andrade es un personaje con el que empatizamos, nos resulta humano por esta soledad en la que vive, parece que lo tiene todo, pero al mismo tiempo tiene profundas carencias afectivas”, describe la también autora de Falsa Liebre.
“Hay un componente de la vida contemporánea que pasa por una profunda soledad. Nunca antes habíamos estado tan conectados, al mismo tiempo no nos habíamos sentido tan solos.
“Las redes sociales no son tema en la novela, pero se siente que estos chicos están totalmente desconectados de amigos, de sus familias, de una comunidad, de algo que les deésentido”, concluye.
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 10 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias
Hace 2 dias