El espíritu de don Antonio Narro, acompañado de su cuerpo y fotografía, trasladados en el carruaje tirado por la hermosa mula blanca, la “Güera Valdez”, traspasaron el arco de entrada a su Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, y ahí fueron recibidos por autoridades, alumnos y egresados con discursos y porras. El cortejo avanzó hacia el edificio de La Gloria, hasta posicionarse bajo una estructura techada erigida especialmente para una ceremonia donde se expresaron mensajes de bienvenida a su memoria y se montaron guardias de honor, todo ello enmarcado por un espíritu de júbilo y alegría desbordada por todos los cientos, o tal vez más de mil personas ahí presentes. Después de hacer guardia a don Antonio a caballo, mi tocayo y yo nos volvimos a Saltillo a regresar los equinos a sus caballerizas, por mi parte, continué con los preparativos de la Cabalgata del Centenario, que se llevaría a cabo el domingo 5 de marzo. Para narrar lo que sucedió posteriormente en la Universidad, haré uso de varias fuentes, oradores y testigos, la primera de ellas en persona de mi hermano buitre, Juan Manuel Ramírez, quien trabaja en la Dirección de Investigación de la Universidad, él me relata que al terminar los importantes e interesantes actos, conferencias, y foros académicos, vivió una gran experiencia que transcribo aquí con sus propias palabras.
“El viernes alrededor de las 11 de la noche, varios cientos de buitres nos empezamos a congregar en el arco de acceso de la Narro, en espera del mariachi que había salido caminando desde la estatua de don Antonio en su Calzada. Estando ahí empezamos a reconocernos mutuamente las caras amigos de otros estados y de diferentes generaciones, el gusto por encontrarnos nuevamente fue enorme, abrazos, fotos, recordar vivencias, compartir recuerdos. Amenizaba la reunión un grupo de música norteña de estudiantes de la Universidad. Minutos antes de la medianoche, con grata sorpresa vimos que más de mil personas se acercaban caminando siguiendo al mariachi, la piel se me vuelve a poner chinita de la emoción al recordar la enorme masa de buitres llegando al arco y uniéndose los dos grupos congregados, juntándonos alrededor de 2 mil 500 o 3 mil hijos de la Narro. Dieron las cero horas del día 4 de marzo del 2023, y en una solo voz acompañando al mariachi entonamos Las Mañanitas, se cumplían 100 años de la creación de nuestra Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro. Fue una emoción enorme en ese momento tan especial, algunos hasta lloraban de emoción, y la fiesta siguió y siguió hasta la madrugada, la calle principal desde el arco al edificio La Gloria estaba llena de buitres, cantando y festejando. Para todos fue una noche inolvidable. A las 7 de la mañana, desvelados, pero muy contentos, empezó la ceremonia oficial frente al edificio La Gloria, con el mariachi Oro y Negro de la Universidad, volvimos a entonar Las Mañanitas y otras canciones muy nuestras con exintegrantes de La Rondalla”.
Con una visión externa pero empática y objetiva, el rector de la UAdeC, el ingeniero Salvador Hernández Vélez, invitado a nuestro Centenario, publicó: “El pasado 4 de marzo fue un gran día para la Narro. Sus egresados llegaron por cientos, acompañados de sus familias a las instalaciones de la Universidad, se les notaba orgullo y entusiasmo, todos ellos querían decir presente de nueva cuenta en su alma máter. Acudieron a rememorar paseando a sus pequeños hijos por las instalaciones, por las aulas, se les veía por todos los lugares de la Narro, mostrándoles con emoción los lugares donde se formaron y convivieron con sus compañeros en toda la carrera. Los buitres de la Narro contagiaban el cariño por su Universidad. Acudieron para agradecer el que su Universidad les haya proporcionado las herramientas para enfrentar el mercado laboral y la vida”.
En la Plaza de los Benefactores de la UAAAN se realizó la ceremonia de bendición fúnebre e inhumación de los restos de don Antonio Narro, en presencia de autoridades gubernamentales, académicas, estudiantes, egresados y familiares, como Francisco José Narro, doña Patricia Narro, el rector Alberto Flores Olivas y el exgobernador del estado, Enrique Martínez y Martínez, quien fuera en su juventud maestro de la Narro, además de uno de los principales promotores del traslado de don Antonio a su Universidad. Ahí se llevó a cabo el depósito de los restos del prócer en una loza con su efigie, misma que fue adornada con flores y coronas en su honor. El sacerdote Mario Carrillo Palacios, exalumno de la UAAAN, emitió una bendición fúnebre previo al depósito de restos en su nueva ubicación. El rector Alberto Flores Olivas expresó, con respecto a Don Antonio: “Esta es su casa, el que él pueda ver la vida académica que los estudiantes y profesores llevan, le mostrará que la vida de la Universidad es fuerte, está consolidada, y estamos seguros de que estará cumpliendo otros 100 años más”.
En su turno, el exgobernador Enrique Martínez y Martínez refirió: “Son 100 años de esfuerzo para consolidar el sueño de don Antonio Narro, que estudió ciencias agrícolas en Europa y Estados Unidos porque en nuestro país no había dónde hacerlo, y se enamoró de su visión que fue establecer una escuela dedicada al estudio de la agricultura. Ahora don Antonio Narro ya no está en la Rotonda de los Hombres Ilustres de Coahuila, va a estar aquí y será un custodio, celoso guardián, de que ese sueño siga siendo una realidad”.
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