LA FURIOSA tormenta que azotó ayer en la madrugada de Piedras Negras y en sí a la zona norte, representó un importante beneficio para el campo que enfrentaba una sequía terrible, pero también provocó una serie de daños en las zonas urbanas con su precipitación de casi seis pulgadas y una granizada que no se veía desde hace mucho tiempo.
EN PIEDRAS Negras las autoridades municipales se mantuvieron alertas y en acción desde el mismo momento en que los pronósticos anunciaban el fenómeno.
AFORTUNADAMENTE no hubo desgracias personas, ni lesionados ni víctimas fatales pero sí daños materiales porque hubo apagones en el servicio de energía eléctrica y la abundante lluvia arrastró varios vehículos estacionados, específicamente en la colonia Vista Hermosa debido al crecimiento en el caudal del arroyo Primavera.
LOS DIVERSOS arroyos, frecuentemente limpiados por el municipio hicieron bien su trabajo y sólo hubo anegaciones en las zonas bajas donde prácticamente por naturaleza en tiempos de copiosas lluvias, suelen darse éstos problemas.
LA ALCALDESA Norma Treviño Galindo conjuntamente con el secretario del Ayuntamiento, licenciado Hermelo Castillón y su equipo de colaboradores se mantuvieron muy al pendiente de la situación, desde el anuncio de la llegada del meteoro hasta su desarrollo y después que se registraron sus consecuencias.
PROTECCIÓN Civil, Bomberos, Seguridad Pública Municipal, fuerzas estatales y autoridades federales como Ejército y Guardia Nacional estuvieron muy al pendiente para auxiliar a quien lo necesitara.
CASI CINCO pulgadas de lluvias en menos de hora y media es mucha precipitación, pero afortunadamente las consecuencias no fueron mayores.
PERO LA tormenta a la que se esperaba continuaran otras más durante ayer, representaron un importante beneficio para el sediento campos e hicieron lanzar de gusto al aire sus guaripas a los campiranos que esperaban con ansias agua del cielo para su ganado, para sus siembras…. para sus tierras.
POR CIERTO y a propósito de lluvias, cuentan que allá por los años 80 y tas una intensa sequía en gran parte de Texas, los habitantes de Uvalde contrataron a un grupo de indios de Oklahoma para que hicieran la danza implorando lluvia en esa ciudad.
VINIERON, danzaron durante tres días…. y como cuatro después llovió intensamente y cayó mucho granizo.
SE DIERON daños tanto en la agricultura como en la ganadería y en los vehículos por el granizo, cuentan algunos, que pusieron en aprietos a las aseguradoras y luego terminaron por demandar, sí, demandar a los indios que habían danzado.
OBVIAMENTE esas demandas no prosperaron, pero recuerdan que uno de los nativos habría comentado; “Para la otra ocasión, díganos cuántos litros de lluvia quieren”….
Y ESTO hace recordar de alguna forma, pero en otro tema a los diversos candidatos a la gubernatura del estado y las diputaciones locales.
SALEN, hacen su chamba proselitista, exponen sus propuestas, recorren calles, caminos, pendientes y bajadas y luego cuando surgen los resultados de las elecciones algunos brincan de gusto y otros se quejan.
ES DECIR…. nunca dicen claramente cuántos votos quieren a su favor, lo que sería imposible que les cumpliera el electorado, como a los indios que danzan para que llueva pero no pueden garantizar medida….
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