Si renunció o lo renunciaron, la salida de Jorge Luis Morán, titular de la Unidad de Inteligencia de Coahuila, resultó un golpe duro al hombre que le dio todo para encumbrarse y tener control y poder.
El compromiso que tendría con el Gobernador puede ser lo menos, pero la lealtad con el amigo, de verdad no tiene precio, Morán se mostró como lo que siempre fue.
El salto de un día a otro, del PRI de MARS a Morena con Ricardo Mejía Berdeja, fue tras un acercamiento de meses, de coqueteo e intercambio de cosas.
Vendrán otros desertores, traidores y deshonestos del Gobierno, pero cuidado con aquellos que no los detectan y juegan doble.
El segundo golpe viene en camino, los días del diputado federal Jericó Abramo Masso en el PRI están contados, a diferencia de Morán, éste sí representa golpe político.
FESTEJADO
El fin de semana hubo reuniones políticas y sociales, pero fue la fiesta de cumpleaños del profe Samuel Rodríguez, el relax de los priístas con el sello distintivo de la asistencia del Gobernador.
El círculo de amigos de Samuel en reuniones y festejos suelen ser los mismos, pero por alguna razón, después de un sábado intenso de visitas indeseadas a Coahuila, deslealtades y Consejo Político, ameritaba un relax el primer priísta.
Samuel desapareció tras su participación como operador en Torreón, todo mundo esperaba verlo como funcionario del Gobierno y nada.
Dicen que el Gobernador ni lo recibía, ni le llamaba, así que su asistencia al cumpleaños puede ser una esperanza, en tiempo de desbandada la lealtad es oro molido y lo necesitan.
Recordé aquella frase, “Como perro de rancho, hay fiesta lo amarran hay pleito y lo sueltan”
LOS COMPADRES
Por allá en la capital amanecieron el sábado algunos políticos ex priístas de Monclova y de Frontera, que fueron a desayunar a las 8:30 de la mañana, presentarse y conocerse para el arranque al 2023.
Napoleón Saucedo, Raúl Saldaña, Quique Karam y de Frontera Javiercín Castillo, el de la Occidental, algunos ex funcionarios del gobierno de Enrique Martínez.
Entre los de Morena, Juan Pablo Rodríguez y el senador Armando Guadiana, convencido que no será candidato y alzando la mano del Subsecretario de Seguridad, como el futuro mandamás en Coahuila.
Hay enojo entre los morenistas, porque tendrán un candidato del PRI que no les dará entrada a ellos en la nómina.
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