A nuestras hormigas laguneras les llamó poderosamente la atención la ausencia de dos personajes ayer jueves en Torreón, esto durante la visita de la coordinadora de voceros de doña Claudia Sheinbaum, Tatiana Clouthier, quien atendió a la prensa en un salón privado de la ciudad.
Al lado de la “tía Tatis” estaba la candidata al Senado, Cecilia Guadiana, pero no su compañero de fórmula y ahora segundo en orden al bat, Luis Fernando Salazar, de quien se rumoró que sigue con el corazón maltratado por tremenda bajada recibida en sus aspiraciones políticas.
Más allá de ese distanciamiento también fue notoria la ausencia del líder estatal de Morena, Diego del Bosque, algo que incluso le llamó la atención a Tatiana Clouthier, quien a pregunta expresa de la prensa lagunera también dijo desconocer los motivos por los que el jefe morenista coahuilense no estaba presente. ¿Pues qué traen?
Quien anda tocando puertas, ventanas y hasta paredes es el activista lagunero Raymundo Valadez, quien ante la prensa de Torreón jura y perjura ser el único representante de la comunidad LGBTTQ+ con afinidad priista, de tal forma que, en caso de obtener la reelección, Román Alberto Cepeda debería de incluirlo en su planilla de regidores.
Al buen Raymundo ya le dan portazos disimulados desde la Presidencia Municipal y desde el propio Comité Municipal del PRI en Torreón, pero parece no entender la indirecta (más bien directa) de que no es bien recibido por sus ánimos protagónicos y volatilidad mediática.
También se le olvida que don Román Cepeda va en alianza con la UDC y el PRD, partidos que fácilmente podrían postular a un representante de la comunidad LGBTTQ+ para cumplir con la cuota.
Y quien anda tratando de explicar lo inexplicable es el diputado local de Morena, Alberto Hurtado, quien esta semana se armó una gira de medios para justificar su propuesta de iniciativa para dar pena de muerte a violadores y asesinos.
Hurtado, ahora sin la protección de don Armando Guadiana, buscó el reflector fácil con una propuesta polémica y que le salió contraproducente; aunque en sus intervenciones a medios ha señalado que su meta no era que fuera aprobada, sino que se detonara una discusión en torno al tema de la violencia contra las mujeres.
También explicó que el deslinde que le hizo su compañero de bancada en el Congreso, Antonio Attolini, no divide al partido en el estado y no significa ningún problema, aunque en los pasillos del mismo Congreso estatal cuentan que ni se voltean a ver y se saludan, pues más a fuerza que de ganas.
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