Arte

Publicado el jueves, 21 de diciembre del 2023 a las 04:21
Ciudad de México.- A diferencia de sus contemporáneos, que buscaron en Europa los cánones internacionales, el venezolano Oswaldo Vigas (1923-2014), destacado maestro del modernismo, decidió mirar hacia dentro del América Latina, hacia las raíces.
Su serie Las brujas, por la que el artista se hace famoso en su país -todavía hay quien lo conoce como el “Pintor de las Brujas”-, surge de los diseños corporales de las mujeres del pueblo wayúu en La Guajira, en la frontera con Colombia, a donde viajó en un afán por recorrer todo su nación, acercándose también al arte rupestre.
La bruja en Vigas es una figura femenina de la maternidad, la fecundidad y prosperidad.
Al respecto, según comenta en entrevista el cineasta Lorenzo Vigas, su hijo, decía que en dichas representaciones incorporaba elementos que nunca debieron estar separados: los reinos animal, vegetal y mineral.
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En Las brujas tú ves todos esos elementos, y luego en toda su obra tú ves imágenes antropomorfas combinadas con vegetales e integradas con minerales, porque mi padre decía que de alguna manera todos en el mundo estábamos conectados en esta cosa primigenia y que el arte servía para unir estos mundos”.
Vigas es el primer artista venezolano en retomar el legado de los pueblos originarios y llevarlo al mundo del arte contemporáneo.
Previo a Las brujas, hizo abundantes estudios anatómicos perfectos, a pesar de ser un artista autodidacta. Sin embargo, persiguió una búsqueda más expresiva relacionada con sus raíces que lo llevó a su icónica serie.
Al recorrer las salas de la exposición Oswaldo Vigas: Mirar hacia adentro, expuesta en el Museo de Arte Moderno (MAM) con motivo del centenario de su nacimiento, el hijo del artista muestra dos pequeñas figurillas antropomorfas prehispánicas de la Venus de Tacarigua, de gran influencia en el pintor desde niño.
…se es el origen de las cabezas alargadas en su obra.
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Mi padre dice que es principalmente un artista mestizo y, como tal, sus dos principales influencias son el arte prehispánico y el legado africano, muy importante al ser Venezuela un país del Caribe”, explica el presidente la Fundación Oswaldo Vigas.
A pesar de mantener sus intereses en las raíces, el artista jugó también un papel clave en la escena artística parisina entre 1952 y 1964, donde se da su encuentro con otros artistas latinoamericanos. Su serie Las brujas, con la que ganó todos los premios de arte en su país, lo llevó a Europa.
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Se dio cuenta que su obra tenía una relación muy cercana y directa con la de Wilfredo Lam, el cubano; (con la de) Rufino Tamayo y Francisco Toledo, y estos otros artistas que estaban en París y que tenían una forma de ver su arte hacia adentro del continente.
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Al irse del continente, estos artistas reafirmaron su origen, se dieron cuenta de dónde realmente eran. Otros artistas se fueron a movimientos más proeuropeístas como la geometría, el arte cinético, que estuvo muy de moda en Venezuela muchos años”, observa Lorenzo Vigas.
Pero más allá del diálogo estético, opina, entablaron un diálogo político y social que los une por el resto de sus vidas.
Tamayo, por ejemplo, visitó a Vigas en su taller en Venezuela, y conoció a Toledo en el estudio de un amigo común, el pintor peruano Hugo Orellana. El pintor juchiteco llegó a París en 1960, muy joven. Ambos hicieron grabado y compartieron taller en ese momento.
Fundación
La Fundación Oswaldo Vigas, que preside el hijo del artista, ha publicado ya el catálogo razonado del creador.Las obras, organizadas de manera cronológica, puede ser consultadas en línea en la página de la entidad.Vigas trabajó hasta los 90 años, que cumplió en 2013, un año antes de fallecer. Su producción abarca la pintura, la escultura, el grabado, la cerámica y la tapicería.
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A mi padre le gustaba pintar escuchando música, rodeado de amigos”, dice su hijo.
Falleció en Caracas el 22 de abril de 2014. Fue a su muerte que se creó la fundación que lleva su nombre.Como su presidente, Lorenzo Vigas decidió sacar la obra de Venezuela y llevarla Florida, donde es resguardada.Sobre las razones para llevarla fuera del país, el cineasta alude a “temas políticos”, aunque la fundación mantiene una oficina en Caracas, con diez empleados.Vigas no es un artista bien visto por el chavismo, al haber sido muy crítico con el régimen, recuerda su hijo. Sin embargo, alrededor del centenario de su nacimiento, varios museos en Venezuela exhibieron su obra.
La elaboración y puesta en línea del catálogo razonado del artista, con más de 3 mil obras, representa el mayor logro de la fundación y la culminación del trabajo de toda una década.
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