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Historia de otro divorcio

Por Carlos Loret de Mola

Hace 1 año

Es tiempo de mujeres. Así que fueron tres mujeres las que convergieron para deshacerse de un hombre. Llegó la jefa de visita, de gira de trabajo. Hicieron lo que tenían que hacer en público. Pero la reunión clave se llevó a cabo en la casa de la mamá de la jefa local. Territorio fuera de los reflectores. Territorio amoroso. Idóneo para hablar de un tema sensible, íntimo, personal… pero sobre todo político.

Llegó la jefa y después de las tiernas y familiares salutaciones, vino el mensaje contundente a la mandamás de la localidad: tienes que deshacerte de él. Porque lo que te ha pasado es porque estás con él. La información que nos han dado es que tú no estás en la mira. Él sí está en la mira. Y a ti te arrastraron como daño colateral… porque estás con él.

Escuchó el mensaje en silencio. No le cayó por sorpresa. Lo intuía. Es más, lo sabía. La única manera de salvarse ella era sacrificándolo a él. Los manejos de él la habían atropellado a ella. Lo que no era sorpresa es en lo que estaba metido él. Eso siempre lo supo. Que digo lo supo. Lo alentó. Se benefició. Era un riesgo que corrieron ambos. Y sabían que existía el peligro de que hubiera consecuencias. Nunca imaginó que fueran de ese tamaño. Él era el dique de contención para que el agua no llegara a ella. Él sería el fusible. Era el acuerdo. Y ni modo, tocaba quemar el fusible porque para eso se instalan los fusibles.

Para la mera jefa no era un escenario ajeno. Hace veinte años le tocó tomar una decisión idéntica. El que era su jefe – ¿lo sigue siendo? – le puso la disyuntiva: si quieres seguir, sepárate de él. Nosotros o él. Tu carrera o él. A él lo habían cachado con dinero mal habido en las manos. Y él había dicho que lo usaría para la familia. Así que la disyuntiva fue la misma: aceptar la complicidad para mantener la relación, o romper en lo personal para salvarse en lo político.

Las dos tomaron la misma decisión.

 

Saciamorbos

Primer acto. Grupo Indi construyó el tramo 3 del Tren Maya.

Segundo acto. Los dos famosos descarrilamientos del Tren Maya sucedieron en ese tramo 3.

Tercer acto. El gobierno contrató a Grupo Indi para construir el nuevo tren Saltillo-Nuevo Laredo.

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