Es increíble que hoy estemos a unas horas de despedir el año 2023, y no por la relativa rapidéz con la que transcurrieron los días, sino por los esfuerzos que hicimos y los obstáculos que vencimos…
El Año viejo nos deja, sin duda, enseñanzas en todos los aspectos, desde lidiar con gente difícil, que en su vida no encuetra acomodo y fija la mirada en ti, con gente mala y vengativa, hasta con ángeles que Dios pone en tu vida para que nadie te haga daño aunque lo intenten una y otra vez…
El Año Viejo deja experiencias, para no cometer los mismos errores, sino siempre ver hacia adelante, aunque sientas que la vida te resta oportunidades…
Pero también, el año que está a punto de cerrar su ciclo, deja la esperanza de un nuevo comienzo, la esperanza de siempre ser mejores y concretar proyectos propios y de tus seres queridos…
Que siempre tengas una familia y amigos con quien contar…
Que tus prioridades no sean las cosas materiales sino vivir en paz contigo y con los demás y eso se logra con buenas acciones…
Bienvenido 2024…
Si Dios lo permite, dijera mi abuela, recibiremos en unas horas con emoción el año nuevo, llenos de esperanzas, de sueños y de buenos deseos para todos…
La Iglesia nos llama a ser más humanos, más espirituales y que no seamos protagonistas de la maldad…
Los rituales, todos son válidos…
También la Iglesia dice que no basemos nuestro futuro en los rituales, sino en el trabajo y en el amor a Dios…
Pero como ésto se trata de recibir con alegría y fe el Año Nuevo, usted haga los rituales que conozca y quiera…
Para la abundancia de dinero, salud y amor, aviente lentejas a su alrededor justo a las 12 de la noche…
No olvide las 12 uvas en cada una de las campanadas que escuchemos a las 12 de la noche y por cada una de ellas pida un deseo…
Si es de las personas que le gusta viajar, camine con sus maletas alrededor de su casa a las 12 de la noche…
Suba a una silla, si quiere ascender en su trabajo y llegar cada día más alto…
Encienda la vela verde para que no le falte salud todo el año venidero, la amarilla para que su negocio y su economía prospree y la roja para que el amor no la abandone…
Si quiere ropa interior roja y amarilla póngasela, total nada sale sobrando…
Y como sea, que tenga usted ¡Feliz Año Nuevo!
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