Los líderes mantuvieron la conversación en un momento en que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presiona para alcanzar un acuerdo rápido para poner fin a la guerra de Ucrania, aumentando la perspectiva de que Washington pueda abrir una brecha entre Xi y Putin y centrarse en competir con la segunda economía más grande del mundo.
La llamada parecía destinada a disipar cualquier perspectiva de este tipo: los dos líderes subrayaron la durabilidad y la naturaleza “a largo plazo” de su alianza, con su propia “dinámica interna” que no se vería impactada por ningún “tercero”.
“ Las relaciones entre China y Rusia tienen una fuerte fuerza motriz interna y un valor estratégico único, y no son el objetivo ni se ven influenciadas por terceros”, dijo Xi, según la lectura oficial publicada por los medios estatales. “Las estrategias de desarrollo y las políticas exteriores de China y Rusia son a largo plazo”, dijo Xi.
Trump ha alarmado a los aliados europeos de Washington al dejarlos a ellos y a Ucrania fuera de las conversaciones con Rusia la semana pasada y al culpar a Ucrania de la invasión rusa de 2022.
Esta ha sido la segunda conversación telefónica que ambos líderes han mantenido este año, después de que en enero hablaran de cómo estrechar lazos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.





















