Las mujeres que vivimos en este país esperamos justicia. A diario. Nos preocupa sobremanera la cada vez más virulenta y atroz violencia de género, que se manifiesta en una chica asesinada o desaparecida, una niña violada, una señora adulta mayor asaltada y golpeada en su casa, muchas jóvenes que son buscadas por sus familiares, muchachas embarazadas en la adolescencia y en la niñez: mujeres violentadas en sus espacios de trabajo, en su hogar, en las redes sociales o en los hospitales antes de parir a sus bebés.
Ante la emergencia nacional que representa vivir en un país con un alto índice de feminicidios es preciso el conocimiento de nuestros derechos y el ejercicio de los mismos, para exigirlos e impulsar a otras a hacerlo: cuando es violentada, agredida, si sus hijas o hijos desaparecen, a qué instancias acudir. Saber cuáles son las redes de sororidad, los institutos de la mujer o los órganos de derechos humanos de su localidad. Conocer algún grupo de ayuda o colectivas de feministas o simplemente ser consciente de que estamos en un país en el que, sin la sororidad, nuestro camino está truncado.
Una herramienta sorora para mí en estos días, ha sido la lectura del libro Perspectiva de género en la enseñanza del derecho y del sistema de justicia penal, un material dirigido a docentes del derecho, elaborado por Ana Luna y Valeria Rodríguez, investigadoras del Centro de Estudios sobre la Enseñanza y Aprendizaje del Derecho, A.C. (CEEAD), institución que produce este material para enseñar a maestros y maestras en las carreras de derecho, las nociones para una impartición de cátedra con perspectiva de género.
Este trabajo es una aportación valiosa y práctica en un momento urgente: en el que necesitamos un país empoderado en sororidad, conocimiento e información. En febrero pasado el Inegi confirmó que 10 mujeres son asesinadas a diario en nuestro país. Ante la pandemia creció la violencia de género y tan solo en los primeros meses del año murieron 589 mujeres (Red Nacional de Refugios. 2021).
Me pareció importante hablar del libro en este momento, porque es un material que encuentro apto y claro para todas las personas que necesiten conocer los fundamentos del feminismo, su relación con las ciencias jurídicas y desde un abordaje transversal que recorre casos específicos sobre violencia de género, actividades de enseñanza y aprendizaje, con perspectiva de género.
Es precisa la urgente discusión sobre temas que se conocen poco por su nombre, pero que vivimos en la cotidianeidad de un sistema patriarcal como: los micromachismos; la demeritación y estigmatización de las mujeres como entes reproductivos sin derecho al gobierno de su cuerpo; los estereotipos de género y su performatividad de los roles en un sistema machista y, las fobias cotidianas: misoginia, homofobia, transfobia, bifobia y las determinaciones de un entorno heteronormado, es decir, en donde la idea de la heterosexualidad es la única válida y normalizada.
Este libro, manual de aprendizaje, no es solo uno que pueda ser utilizado por docentes del derecho, sino que asimismo permite a quienes lo leen, tener una percepción clara, sencilla y amplia de términos que a los y las estudiantes les puede aportar acerca del derecho, derechos humanos y el feminismo.
Pero quizás el corazón de este libro se ubica dentro de lo que su nombre ostenta: “perspectiva de género”, que es la forma en cómo ahora necesitamos abordar el mundo como lo conocemos, para visibilizar y empoderar a las mujeres en la búsqueda de la justicia.
El libro está disponible en la biblioteca de la página del CEEAD en www.ceead.org.mx
Notas Relacionadas
Hace 19 minutos
Hace 20 minutos
Hace 44 minutos
Más sobre esta sección Más en Nacional