Queridas amigas y amigos, sin duda uno de los temas con los que cerramos esta semana fue la aprobación del Senado al llamado “uso lúdico de la mariguana”, se trata de la Ley Federal para la Regulación del Cannabis y una serie de reformas a la Ley General de Salud y del Código Penal Federal. Cabe mencionar que la discusión y análisis de estos instrumentos se derivan de la declaratoria de inconstitucionalidad hecha por la Suprema Corte de Justicia y que pasarán ahora para su discusión y análisis en la Cámara de diputados.
Como ha sido ampliamente difundido, destaca la descriminalización del uso para consumo personal, para las personas mayores de 18 años, así como la ampliación de 5 a 28 gramos en la posesión para autoconsumo, por lo que, para quien porte, entre 28 y 200 gramos, será tomado como posesión simple, ameritando sanciones administrativas o multas; de 201 gramos a 28 kilos, se considerara posesión para narcomenudeo y de 28 kilos en adelante, habrá de considerarse narcotráfico.
Por otra parte, se contempla la ampliación de la cantidad de plantas de cannabis que las personas pueden tener en su casa, que pasa de cuatro plantas (para personas que vivan solas) hasta ocho, si viven más de dos consumidores en una misma casa, lo que significa que el cultivo, cosecha y preparación, deberán proveerse, por lo que la ley contempla el permiso para el consumo por parte de “Asociaciones”.
Las asociaciones estarán constituidas de 2 a 20 personas que podrán sembrar, cultivar, cosechar, preparar y consumir cannabis sicoactivo. Aquí los límites de plantas serán de cuatro por cada persona que integra la asociación y en ningún momento podrán proveer de cannabis a quienes no estén legalmente inscritos en ella.
También se estableció la creación del Instituto Mexicano para la Regulación y Control del Cannabis, que será un órgano desconcentrado de la Secretaría de Salud. Este tendrá un director general que será nombrado y removido libremente por el titular de dicha dependencia.
Mas allá de la opinión e incluso posición que se pueda tener al respecto de la despenalización o descriminalización del uso del cannabis, y si bien es cierto que este asunto se derivó de la declaratoria hecha por la Suprema Corte de Justicia, es necesario hacer una reflexión acerca de la ligereza con la que los legisladores de la mayoría en las Cámaras del Congreso de la Unión aprueban los instrumentos que traen clara línea, no satisfechos con ello, utilizan esa misma mayoría para evitar la discusión, el análisis y la disertación.
Primero en nombre de la honestidad, luego todo en contra de la corrupción, que al final no es sino un simple discurso del que han hecho el único argumento para “aprobar” todo lo que así le conviene o dicta el Ejecutivo, del que la realidad indiscutible, es la incongruencia y la contradicción.
Por ejemplo, actualmente circula en medios masivos la campaña mediante la que buscan concientizar que “el mundo de las drogas, no tiene final feliz” pero se crea un Instituto para la regulación y control de la cannabis.
Esto ocurre cuando acaban de aprobar la extinción de 109 fideicomisos, lo mismo que una Ley de Ingresos o el Proyecto de Egresos en los mismos términos, ni ha sido menor el distintivo sobre el talento de hacer de la tragedia la oportunidad de “un anillo al dedo”.
La aprobación de estas reformas, se da, justo cuando en este país contamos ya con más de 100 mil mexicanas y mexicanos que han perdido la vida en el lapso de ocho meses, con mas de un millón de casos confirmados por Covid-19.
Todo esto sin considerar que previo a las condiciones de la pandemia, la economía se encontraba estancada (crecimiento cero) y el sistema de salud colapsado, gracias al estilo del Gobierno de los discursos, fáciles de divulgar pero difíciles de estructurar.
Bajo estas circunstancias se suman las consecuencias inherentes a la pandemia, que requieren no solo del encuentro entre los legisladores como representantes populares, sino del encuentro de todos los sectores que integramos la sociedad, para construir de una buena vez, la ruta que nos permita superar estas circunstancias.
Les agradezco su lectura nos volvemos a leer la próxima semana.
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