Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Studio Ghibli gana Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026 La Guardia Revolucionaria asegura que garantiza el paso seguro por Ormuz tras el fin de las amenazas Polonia asegura que quiere tener el mayor ejército de toda Europa, hasta sumar medio millón de soldados Crucero atracará en Tenerife tras brote de hantavirus; evacuarán a pasajeros a sus países Hamás acusa a la Autoridad Palestina de ‘inacción’ ante la situación en la Franja de Gaza

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

LA BATALLA DEL 5 DE MAYO

Por Otto Schober

Hace 1 dia

Terminada la guerra de tres años, el gobierno de Juárez se encontraba sin recursos y tuvo que suspender por dos años el pago de todas las deudas y nivelar el presupuesto para atender las necesidades básicas de la población. La suspensión provocó que los conservadores recurrieran a las cortes europeas para traer a un príncipe extranjero a gobernarnos. 

España, Inglaterra y Francia se unieron en Londres y acordaron invadirnos para asegurar el pago de sus créditos y formaron una alianza militar, aunque España deseaba reclamar parte de sus antiguos dominios; Inglaterra aspiraba a ensanchar sus dominios en América y Francia quería contener a Estados Unidos y ofrecer a su burguesía la oportunidad de abrir nuevos mercados y establecer colonias mineras. La armada española fue la primera en llegar a Veracruz en diciembre de 1861, las fuerzas inglesa y francesa arribaron en enero de 1862. 

Sus representantes enviaron un ultimátum al gobierno de Juárez, en el que pedían el pago de sus deudas y la satisfacción de los daños hechos a sus representantes diplomáticos. Juárez manifestó sus deseos de llegar a un arreglo amistoso y los invitó a conferenciar para determinar el monto de las deudas. 

Las naciones aliadas aceptaron la propuesta y en febrero de 1862, se reunieron en el pueblo de La Soledad, donde acordaron el reconocimiento del gobierno de Juárez y el respeto a la integridad y la independencia nacional. 

En marzo de 1862 llegó a Veracruz el conde Laurencez con nuevos refuerzos para los franceses y el general Almonte se declaró jefe supremo de la nación. 

Inglaterra y España se dieron cuenta de que los franceses deseaban derrocar a Juárez y traer a un representante suyo a gobernar, declararon rota la alianza en abril de 1862 y después de arreglar satisfactoriamente sus reclamaciones con el gobierno de Juárez, se reembarcaron con sus tropas. 

El ejército francés, de 6 mil hombres, bien armado y disciplinado, venía de conseguir brillantes victorias en Europa, se negó a retroceder a sus posiciones iniciales como se había convenido y el conde Laurencez ordenó el avance. Se le unieron varias partidas de conservadores, mal armadas, al mando de Leonardo Márquez. 

Laurencez creía fácil vencer a los mexicanos, sin previa declaración de guerra y sin tomar las precauciones necesarias, ordenó el asalto a los fuertes de Loreto y Guadalupe, que defendían a Puebla. 

El general Ignacio Zaragoza, al mando del Ejército Mexicano de 4 mil 800 hombres, se fortificó en Puebla, donde detuvo a los invasores, quienes intentaron repetidamente tomar las fortificaciones, pero tuvieron que retirarse vencidos y perseguidos por la caballería mexicana. 

La noticia del triunfo de las armas republicanas en Puebla llenó de entusiasmo a todo el país; sin embargo, si militarmente la batalla del 5 de mayo no detuvo el avance del ejército francés, moralmente levantó a la República del concepto de desánimo y cobardía en que sus enemigos la suponían hundida.

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 4 horas

No es por presumir, pero…

Hace 4 horas

Cuando la escuela no duerme: JurisClue

Hace 4 horas

Gran Alianza Manolo – Tereso