Por: Joel Martínez
El próximo miércoles 10 de diciembre, el Comité de Tasas de la Reserva Federal (FOMC, por sus siglas en inglés) recortará 25 puntos base (pb) la tasa de los fondos federales, por tercera ocasión consecutiva, para ubicarla en el rango de 3.75 a 4 por ciento.
Será un FOMC de los que llamo “Premium”, es decir, que además de comunicado de prensa de Jerome Powell, su presidente, habrá actualización de proyecciones oficiales (PIB, inflación y tasa de desempleo) y nuevo diagrama de puntos.
El diagrama de puntos es el gráfico donde cada miembro del FOMC pone sus estimaciones de la tasa de los fondos federales y la mediana de todas es considerada la agenda de recortes oficiales esperados por los mercados financieros mundiales.
Será de extremo interés saber cuántos recortes más ven los actuales miembros del Comité por ahora, porque todo apunta a que el trumpismo ya casi controla al banco central estadunidense.
La Fed bajará las tasas a pesar de la oposición de su presidente.
En su conferencia de prensa del 29 de octubre, Powell puso en duda que el ciclo de recortes fuera a continuar.
Cuando se le preguntó su postura sobre otro recorte en diciembre, contestó:
“Repito, no me comprometo a ello, pero sí digo que es muy posible que digamos: ‘No podemos ver bien, así que reduzcamos la velocidad’”.
Sus seguidores dentro del banco central continuaron la misma postura y en noviembre hubo una crisis en el mercado de treasuries, que muchas veces se trasladó a los índices accionarios.
La presión del trumpismo escaló hasta lograr doblar a Powell.
Desde el viernes 21 por la tarde, las declaraciones del presidente del Banco de la Fed de Nueva York, John Williams, dominaron en los mercados:
El alto funcionario dijo que estuvo a favor de los dos recortes recientes de las tasas de interés (el de septiembre y el de octubre) e insinuó que la Fed aún podría potencialmente realizar otro recorte “en el corto plazo”.
Las opiniones de Williams influyeron de manera decisiva en los mercados, ya que, después de ellas, la probabilidad de un recorte de los fondos federales para el FOMC del 10 de diciembre pasó de 30 a 76 por ciento.
En ese momento, las tasas de los treasuries cayeron y los índices accionarios que bajaban rebotaron.
Williams, además de ser presidente de una de las Fed regionales más importantes, la de Nueva York, pertenece al círculo muy cercano de Jerome Powell.
A estas declaraciones se unió el lunes 24 de noviembre, el gobernador de la Fed, Christopher Waller, quien compartió que está abogando por un recorte de la tasa de interés en el FOMC de diciembre, porque desde la última reunión de la Fed, los datos han indicado pocos cambios en la economía.
Asimismo, ya al cierre del mercado del mismo lunes, la presidenta de la Fed de San Francisco, Mary Daly, dijo al Wall Street Journal que también apoya un recorte de tasas.
La Fed de San Francisco también tiene un poco más de peso para los mercados.
Entonces, las probabilidades de un recorte de tasas subieron a 80.9%, el nivel más alto en semanas.
Finalmente, los datos laborales, la inflación al productor y los precios de importación empujaron a que la probabilidad subiera a 90 por ciento.
Prácticamente, el trumpismo impuso el ritmo de la política monetaria.
Además, la postura de Powell aceleró el anuncio de su sustituto, que será seleccionado por Scott Bessent y Donald Trump.
El candidato con mayor probabilidad de ganar ese título es el director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, quien mantiene una estrecha relación con Trump asesorándolo en política económica y que formó parte de su primer gobierno.
De hecho, hay que mencionar que ya empezó la estrategia para controlar las Fed regionales.
Ayer, Bessent dijo que la Casa Blanca podría bloquear los nombramientos de presidentes de los bancos regionales de la Fed si no cumplen con los nuevos criterios de residencia.
El secretario del Tesoro adelantó que propondrá una nueva norma, según la cual los presidentes regionales de la Fed deberán residir en sus regiones durante al menos tres años antes de asumir el cargo.
Todo parece indicar que el trumpismo mantendrá total injerencia en la Fed.
Más sobre esta sección Más en Coahuila