Hay un dicho entre los negociantes que dice que “el cliente siempre tiene la razón”, y quizá sea así, hasta que se habla del horario de trabajo y la necesidad de los clientes no se adapta a la agenda de las empresas o cadenas de tiendas.
Así es, pensemos un poco en esas personas que su actividad la inician a las 7:00 horas, si se van a preparar para desayunar y no tienen los elementos necesarios, la tienda debió estar abierta a las 6:00 horas mínimo para poder atender la necesidad del cliente.
Pero, y qué pasa con quienes entran a las 6:00 horas, la tienda debió estar abierta a las 5:00 horas para que quien va a trabajar pueda ir a comprar algún alimento o insumos necesarios para la preparación del desayuno o el lonche.
La dictadura de las cadenas comerciales, ha hecho que los clientes se adapten a la agenda u horarios que fijan para su tienda, negocio o establecimiento.
Pocas tienen su horario de 24 horas al día disponibles y decenas de razones pueden argumentar, el hecho, es que la decisión no fue tomada en base a los clientes sino en los aspectos económicos y financieros que implica tener un tercer turno, ahí, el consumidor, el cliente no fue considerado.
Las bodegas, tiendas o clubes de precios no piensan en lo que necesitan los clientes, es como si dirigí la antena de TV para un lado tengo imagen, pero, no sonido y si la muevo para el otro tengo sonido pero mala imagen y si la direcciono a donde está la torre de transmisión tengo imagen y sonido buenos y en el comercio los panaderos, los restaurantes, las tiendas pequeñas que se surten o las amas de casa que tienen que preparar el desayuno y que les falta huevo, leche o pan dónde lo consiguen antes de las 6 de la mañana.
Las bodegas abren a la 7:00, el Mercado de Abastos también a las 7:00 horas, otros a las 8:00 y los clubes hasta las 10:00, qué hacer si a un panadero no le trajeron a tiempo el huevo y para la producción necesitan una caja de huevos o que me falta 300 gramos de sal, para otra producción, dónde la consigo si tengo que entregar la elaboración a primera hora.
Lo mismo sucede en los restaurantes, tienen que tener todo preparado para los desayunos; muchas personas entran a trabajar a las 6:00 hay gente que su día empieza a las 5:00.
“Hablé con un persona que trabaja en un fabrica y me comentó que se levanta a las 5:00, baño, se prepara, sale corriendo de su casa para alcanzar el camión que pasa a dos cuadras de donde vive y no desayuna.
A qué horas se levantan las amas de casa para preparar el desayuno, y si les falta algo a la tienda de la esquina a conseguirlo, si las tiendas, bodegas o clubes abren a las 7:00, 8:00 o 10:00”.
En la ciudad hay solamente una tienda que está abierta las 24 horas y yo vivo al otro lado de la ciudad de donde está ubicada, tal vez por el costo o por la inseguridad.
En el pasado había gente que le gustaba el pan caliente e iba a las 4 de la mañana y veía gente barriendo las banquetas, limpiando vidrios para esperar a los clientes.
Me parece que es tiempo de reconsiderar esa frase de que el “cliente siempre tiene la razón”, porque en este momento no se está cubriendo ni satisfaciendo una necesidad del consumidor, por eso me parece que es tiempo de que las tiendas, cadenas comerciales y clubes de precios piensen más en sus clientes.
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