Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Rivers anuncia que se alejará temporalmente de redes sociales tras muerte de El Komanche Hará policía operativo especial por celebración de Halloween en Eagle Pass Condusef alerta por posible suplantación de identidad de cuatro instituciones financieras Cae en Chihuahua ‘El Señor de la A’, jefe de plaza de La Línea buscado por Estados Unidos Turista alemana muere al rescatar a sus hijos del fuerte oleaje en Veracruz

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

La otra fundación

Por Francisco Tobías

Hace 5 años

Cuando los europeos llegaron a este valle que hoy es Saltillo, se menciona que fue 25 de julio de 1577, no se dieron cuenta de la presencia de los nativos de la región, quienes además de ser nómadas eran bravos y no estaban dispuestos a ceder ni espacios ni libertades a los extranjeros, a quienes vieron como invasores. Pareciera que la estrategia de los nativos, ya sean los rayados, tobosos, coahuiltecos o huachichiles, era provocar el desgaste mediante ataques, generalmente nocturnos, conocidos como “indiadas”, en los cuales bajaban de la sierra, quemaban viviendas, mataban tanto a hombres como animales, se robaban a las doncellas, entre otras cosas más.

Las autoridades de la Villa de Santiago del Saltillo, quienes ante el inminente abandono de estas tierras enviaron un mensaje al entonces virrey Luis de Velazco, en cual le decían a la máxima autoridad española, España apenas empezaba la vida como país, en este continente, que se querían ir debido a los continuos ataques de los nativos. Luis de Velazco decidió enviar a familias tlaxcaltecas hacia el norte para fundar varios poblados, cabe señalar que los tlaxcaltecas habían sido aliados de los europeos en su guerra contra los aztecas. Pues la Villa de Santiago del Saltillo, en muy poco tiempo desde su fundación, se había convertido en la puerta de los europeos hacia el norte de América.

Quienes fundaron poblados la autoridad les dio derechos como el uso de las armas de fuego, poder tener en propiedad animales como el caballo, dándoles además el beneficio de no pagar impuestos, así como el otorgamiento de hidalguías y hacer uso del “Don” antes de sus nombres. Desde lo que hoy es el centro de México partieron familias tlaxcaltecas para fundar varios pueblos, hoy ciudades, entre estas el Pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, al que arribaron 102 hombres, 85 mujeres, 38 niños y 20 niñas todos nativos de San Esteban de Tiazatlán.

El 13 de septiembre de 1591 se fundó el Pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, cuyo nombre se debe al poblado de donde eran oriundos los fundadores, quienes habían partido desde Tizatlán, que años antes debido a la evangelización habían ya denominado San Esteban Tizatlán.

Los nuevos pobladores tenían leyes distintas, autoridades civiles y eclesiásticas diferentes a las de la villa, pero estaban unidos tanto en el comercio como en la defensa de la tierra contra los nativos de la región. Pero, los tlaxcaltecas además de llegar como aliado en la guerra contra los nativos de la región, tenían la tarea de “civilizar” a las tribus que vivían en la región. Tarea que les fue más sencilla por medio de compartirles tradiciones, costumbres y hasta cultura. Como lo fue la elaboración del sarape, las danzas de los matachines, sin olvidar la preparación del pan del pulque y hasta el ladrillo de barro que es ya emblemático de Saltillo.

Hoy Saltillo es una ciudad pujante, donde se han vencido muchas adversidades, en la cual se puede vivir con tranquilidad y es un polo de desarrollo empresarial y económico de nuestro país, pero en la cual poco hemos reconocido de esta otra fundación, fundación que nos dio identidad, tradiciones y cultura. Que incluso nos ha identificado ante el mundo, pues bien basta pensar en el Saltillo Tile, sin olvidarnos del delicioso pan de pulque, por supuesto con las danzas de los matlachines y sin olvidar que cuando se quiere simplificar la mexicanidad en una sala imagen, un sombrero de charro y un sarape de Saltillo bastan.

Es cierto que hay muchas ciudades en el mundo que se han fundado muchas veces, otras más que desaparecieron, como estuvo a punto de suceder con la Villa de Santiago del Saltillo, pero lo que debemos de reconocer es que si la primera fundación de lo que hoy es Saltillo por parte de europeos nos da vida hoy como ciudad es justo reconocer que, con la fundación por parte de nativos de Tizatlán, se nos dio identidad.

Saltillo es una mezcla de razas, de culturas que hoy sigue manifestándose generando una sociedad, una comunidad multicultural, y tú eres prueba de ello.Cuando los europeos llegaron a este valle que hoy es Saltillo, se menciona que fue 25 de julio de 1577, no se dieron cuenta de la presencia de los nativos de la región, quienes además de ser nómadas eran bravos y no estaban dispuestos a ceder ni espacios ni libertades a los extranjeros, a quienes vieron como invasores. Pareciera que la estrategia de los nativos, ya sean los rayados, tobosos, coahuiltecos o huachichiles, era provocar el desgaste mediante ataques, generalmente nocturnos, conocidos como “indiadas”, en los cuales bajaban de la sierra, quemaban viviendas, mataban tanto a hombres como animales, se robaban a las doncellas, entre otras cosas más.

Las autoridades de la Villa de Santiago del Saltillo, quienes ante el inminente abandono de estas tierras enviaron un mensaje al entonces virrey Luis de Velazco, en cual le decían a la máxima autoridad española, España apenas empezaba la vida como país, en este continente, que se querían ir debido a los continuos ataques de los nativos. Luis de Velazco decidió enviar a familias tlaxcaltecas hacia el norte para fundar varios poblados, cabe señalar que los tlaxcaltecas habían sido aliados de los europeos en su guerra contra los aztecas. Pues la Villa de Santiago del Saltillo, en muy poco tiempo desde su fundación, se había convertido en la puerta de los europeos hacia el norte de América.

Quienes fundaron poblados la autoridad les dio derechos como el uso de las armas de fuego, poder tener en propiedad animales como el caballo, dándoles además el beneficio de no pagar impuestos, así como el otorgamiento de hidalguías y hacer uso del “Don” antes de sus nombres. Desde lo que hoy es el centro de México partieron familias tlaxcaltecas para fundar varios pueblos, hoy ciudades, entre estas el Pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, al que arribaron 102 hombres, 85 mujeres, 38 niños y 20 niñas todos nativos de San Esteban de Tiazatlán.

El 13 de septiembre de 1591 se fundó el Pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, cuyo nombre se debe al poblado de donde eran oriundos los fundadores, quienes habían partido desde Tizatlán, que años antes debido a la evangelización habían ya denominado San Esteban Tizatlán.

Los nuevos pobladores tenían leyes distintas, autoridades civiles y eclesiásticas diferentes a las de la villa, pero estaban unidos tanto en el comercio como en la defensa de la tierra contra los nativos de la región. Pero, los tlaxcaltecas además de llegar como aliado en la guerra contra los nativos de la región, tenían la tarea de “civilizar” a las tribus que vivían en la región. Tarea que les fue más sencilla por medio de compartirles tradiciones, costumbres y hasta cultura. Como lo fue la elaboración del sarape, las danzas de los matachines, sin olvidar la preparación del pan del pulque y hasta el ladrillo de barro que es ya emblemático de Saltillo.

Hoy Saltillo es una ciudad pujante, donde se han vencido muchas adversidades, en la cual se puede vivir con tranquilidad y es un polo de desarrollo empresarial y económico de nuestro país, pero en la cual poco hemos reconocido de esta otra fundación, fundación que nos dio identidad, tradiciones y cultura. Que incluso nos ha identificado ante el mundo, pues bien basta pensar en el Saltillo Tile, sin olvidarnos del delicioso pan de pulque, por supuesto con las danzas de los matlachines y sin olvidar que cuando se quiere simplificar la mexicanidad en una sala imagen, un sombrero de charro y un sarape de Saltillo bastan.

Es cierto que hay muchas ciudades en el mundo que se han fundado muchas veces, otras más que desaparecieron, como estuvo a punto de suceder con la Villa de Santiago del Saltillo, pero lo que debemos de reconocer es que si la primera fundación de lo que hoy es Saltillo por parte de europeos nos da vida hoy como ciudad es justo reconocer que, con la fundación por parte de nativos de Tizatlán, se nos dio identidad.

Saltillo es una mezcla de razas, de culturas que hoy sigue manifestándose generando una sociedad, una comunidad multicultural, y tú eres prueba de ello.

Notas Relacionadas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 2 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 2 horas

Contratará IMSS a 150 médicos especialistas para Coahuila

Hace 9 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 2 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 2 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 9 horas

Confirmado y amarrado