Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
¡Imparable! Cristiano Ronaldo marca hat-trick y queda a 15 goles de los mil El diagnóstico tardío de la enfermedad renal le cuesta a México casi 70 mil vidas al año Cristiano Ronaldo alcanza los 985 goles con un triplete ante el Al Kholood Patrick Stewart e Ian McKellen: El ‘bromance’ que conquistó Hollywood España busca respuestas sobre segunda grave tragedia ferroviaria de este 2026

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Nacional

La política económica o lo económico de la política

Por Columnista Invitado

Hace 2 años

Por: Antonio Serrano

México está teniendo una serie de problemas internacionales, principalmente, con Perú y Ecuador y un poco con Argentina. La situación ha escalado a un nivel en que hasta la inviolabilidad de la embajada mexicana se ha perdido en Ecuador y la ridiculez es que estamos pidiendo visas a peruanos (y ellos a nosotros) cuando eso no sería necesario.  Esto parecería enmarcado dentro de un asunto meramente político, pero hay consecuencias económicas que deben al menos mencionarse.

Para comenzar, esta problemática con dos países miembros del Mercosur, reduce las posibilidades comerciales de nuestro país en la integración de un bloque comercial en América Latina, que ha sido el sueño de este continente desde hace siglos. La población de ambos países suma 52 millones (18 millones de Ecuador y 34 de Perú) y aunque México no les exporta más allá de un 0.28% del total de las exportaciones nacionales, para varias empresas sí es un asunto importante porque forman parte de su cadena de valor. Como dato de referencia, Perú es la cuarta economía que más recibe exportaciones de México con un total de mil 727 millones de dólares para 2022. En lo que se refiere al turismo, Perú es un destino importante para los mexicanos y es la base de distribución de pasajeros (hub) para llegar a Argentina, Chile y Brasil. Imponer visas para entrar o salir de Perú afectará a una industria aeronáutica (principalmente Aeroméxico) en problemas con Estados Unidos y ahora con Sudamérica. También otros países tendrán afectaciones turísticas por estos enfrentamientos como Panamá en lo turístico y Brasil en lo político por tomar partido con México. Con Ecuador (de Correa) se estaba forjando de manera incipiente un vínculo comercial para provechar la cercanía de México con estados Unidos. Eso ya se perdió totalmente.

En político, si bien la señora Dina Boluarte (presidenta del Perú) llegó al poder por un partido de izquierda, su forma de Gobierno es identificado como de derecha por más un tercio de la población. Daniel Noboa, presidente de Ecuador, representa a un gobierno de derecha claramente orientado al sector empresarial. En ambos casos, el presidente López Obrador parece entender que para ejercer un liderazgo en América Latina, todos tendrían que ser de izquierda o muy a la izquierda para poder conformar un bloque comercial que pudiera incrementar las ganancias derivadas del comercio internacional.

Poco o nada se ha negociado entre los países para resolver los conflictos, donde la verdad sea dicha, las ocurrencias de López Obrador han sido tomadas como intromisiones a la política interna de ambos países. Ambas muy costosas porque la nación está ganando un protagonismo negativo en esa parte del mundo, pues no hay que olvidar que con el presidente de Argentina también ya hubo fricciones. Con este país es importante mantener las puertas abiertas para aprovechar oportunidades de inversión, ahora que el dólar está tan barato y en Argentina se pueden comprar casas por menos de 80 mil dólares en los mejores barrios de Buenos Aires. Podríamos, como mexicanos, pensar que estos tres países no son importantes económicamente hablando para México. Sin embargo, los países miembros del Mercosur aumentaron 8% en 2023% (a tasa anual) su participación en el comercio mundial. Nada despreciable tomando en cuenta que Argentina está en una crisis económica y Brasil crece a menos de 3% anual.

Si se sigue dejando de lado que la economía es tan importante como la política, las oportunidades comerciales para las empresas mexicanas se reducirán o costará más poder aprovecharlas si se siguen añadiendo conflictos o no se resuelven los actuales. Por eso, el respeto al derecho (y a los asuntos) ajenos es la paz, y en la paz la economía florece.

Más sobre esta sección Más en Nacional

Hace 12 horas

Circo en Reforma

Hace 12 horas

El negocio detrás de los altares

Hace 12 horas

La ‘santa’ solución de la Presidenta