EN EL CASO del niño de siete años de edad que fue sorprendido con una réplica de pistola —dicen que es de postas plásticas—en una escuela primaria de la colonia San Joaquín, habría que interpretar, con todo respeto, las declaraciones de su señora madre para entender la actitud del niño.
PALABRAS más, palabras menos, la señora dijo que al niño le gustó la pistola y se la compraron, pero no mantuvieron ningún control para dónde y cómo debería usarla.
EVIDENTEMENTE esa criatura ni está siendo bien guiada ni orientada y claro queda que por parte de sus padres —con todo respeto, otra vez— ausentes están, de lo que implica una responsabilidad en la atención a los hijos.
NO HAY QUE OLVIDAR que la educación se da en el hogar y la enseñanza en las escuelas.
LA PREGUNTA es porqué un niño de siete años debería llevar una pistola a una escuela y como que, ¿qué caso tiene que sus padres le permitan algo que simple y sencillamente no debe de suceder?
SIETE años, una réplica de un arma, en una escuela primaria y actitudes intimidatorias con el mismo objeto contra sus compañeros, ¿es aceptable, es normal, entendible?.
PERO por lo que se ve, no obstante el elevado índice de riesgos de violencia en planteles educativos y por los antecedentes existentes con resultados algunos trágicos en algunas escuelas, a su señora madre le pareció todo normal.
HAY UN problema y serio.
NO ES POSIBLE que ante hechos lamentables en planteles educativos y mientras que las autoridades del Gobierno del Estado en Coahuila hacen todo lo posible por alcanzar las medidas de prevención necesarias y eliminar esos problemas, los padres de familia no reaccionen y hagan lo que les corresponde.
SON LOS principales responsables —y discúlpenos otra vez— de la conducta y actitudes de sus hijos; no son los maestros y eso hay que entenderlo.
LOS PADRES de familia ejercen o deben ejercer el rol principal en la educación; la enseñanza, repetimos, corresponde a los maestros, pero no son policías.
OJALÁ que haya una mayor conciencia en los padres de familia y hagan realmente la labor que les corresponde…
NO SABEMOS porqué, pero algunos despistados pescadores, obviamente aquellos que no tienen experiencia y que hasta tiran el ril al revés, se mostraron “más que satisfechos” luego que se anunció que con las lluvias pasadas, la presa La Amistad, castigada por la sequía de años, recibió algo así como una descarga de cuatrocientos millones de metros cúbicos del río Bravo.
SABRÁN, pues, que ese volumen sólo aumentó al 26 por ciento la capacidad de la presa, que es muy bueno.
PERO, por si no lo sabe usted, la presa La Amistad tiene una capacidad total de 7 mil millones de metros cúbicos.
O SEA, LA recarga que recibió es prácticamente nada para lo que necesita para recuperarse, por lo que el beneficio fue muy poco para su vaso captador de agua…
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