El 14 de julio fue publicada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025. Este estudio busca la medición de un aspecto fundamental de la vida: la satisfacción con la que viven las y los mexicanos, más específicamente, la satisfacción que existe de vivir en cada estado, y más específicamente aún, la satisfacción de vivir en Coahuila. Nuestro estado tiene razones para sentir orgullo: es la cuna de la Revolución, lugar de nacimiento de Venustiano Carranza, artífice de la Constitución, y Francisco I. Madero, Apóstol de la Democracia. Nuestra entidad es industrial y de personalidades arrojadas; también es hogar de personas cálidas, generosas y trabajadoras.
Coahuila es el lugar donde la modernidad y la tradición no pelean: se apoyan la una en la otra para seguir sorprendiendo al mundo. No es sorpresa entonces que, en la encuesta del INEGI, Coahuila tuvo una calificación de satisfacción con la vida de 8.85 sobre una escala de 10. Este resultado no solo es mayor al de la media nacional de 8.62, sino que es la más alta en todo el país. Esto significa que prácticamente 9 de cada 10 coahuilenses están satisfechos con la calidad de vida que llevan. Este resultado no es aleatorio.
En Coahuila no solo se vive significativamente mejor que en gran parte del país, sino que los coahuilenses buscamos vivir siempre mejor a través de una combinación de cultura, trabajo, mentalidad y tenacidad. Lo vemos todos los días en las mañanas agitadas donde las personas buscan desplazarse hacia sus centros de trabajo, lo vemos en los esfuerzos incansables que se realizan para preservar nuestra historia y naturaleza por parte de organizaciones y museos. Lo vemos cada vez que entre coahuilenses nos extendemos la mano, y lo vemos cada vez que buscamos superarnos… y lo hacemos. También lo vemos en nuestros gobernantes. Si, esa parte de la que a muchos no les gusta hablar, pero es una parte necesaria para entender por qué hay satisfacción.
El liderazgo y visión necesarios para conducir un estado por buen camino son atributos que en Coahuila sí existen. Existen con Manolo Jiménez, con su política echada para delante y de resultados, existen en Saltillo, que es una ciudad santuario, existen en los cuadros políticos profesionales, que sin duda nos seguirán sorprendiendo, como Gabriel Elizondo en el Senado de la República, y Diego Rodríguez, personaje clave en el gobierno estatal, y existen en cada uno de nosotros que buscamos todos los días superarnos. En resumen, ¿cuál es, entonces, la mayor satisfacción de vivir en Coahuila? ¿Nuestra historia? ¿Nuestra industria? ¿Nuestra gente? Para mí, la mayor satisfacción siempre será saber que pertenezco a una tierra con mujeres y hombres que buscan, a pesar de todo, salir adelante. No importa la adversidad, el reto, la dificultad o los obstáculos; en Coahuila sabemos resolver. Nuestro espíritu indomable es la herencia colectiva más importante que le dejaremos a México y el mundo. En otras palabras: nuestro legado es que somos un estado lleno de personas que no saben rendirse.
Más sobre esta sección Más en Coahuila