Arte

Publicado el miércoles, 29 de diciembre del 2021 a las 04:10
Saltillo.- Cuando uno le da play a la música de Estereomance, siente el viento en el cabello, ve la carretera frente al parabrisas y el calor del desierto chihuahuense le abrasan la piel. Pues suena a la banda sonora del recuerdo de una lejana tarde de verano juvenil. A final de cuentas “tenemos el romance en nuestro nombre”, como dice la cantante Adria del Valle, quien junto al productor Manuel Calderón, y la también vocalista Paulina Reza formó en 2019 este proyecto con el que han cruzado fronteras musicales, espaciales y hasta temporales, gracias a su estilo sonoro. Uno que recuerda a las baladas sesenteras de Latinoamérica, pero con modernas atmósferas complejas y vaporosas, como de un sueño nostálgico.
Eso puede percibirse en temas como Up o Seen City, así como en su disco homónimo lanzado el año pasado, pero de forma más profunda en What do You Want it to Be?, su nueva producción que conjuga el amor, el dolor, la separación y, claro, la soledad que se vivió durante la pandemia, pues este disco –que puede escucharse en todas las plataformas de streaming–, se realizó a la distancia: mientras Calderón y Reza estaban en El Paso, Texas, y Del Valle en el otro lado de la frontera, en Ciudad Juárez. Siendo una mezcla de ese sabor latino, con el sonido soul y pop de Estados Unidos. Es decir, “una música para un viaje en la carretera”, como define Calderón.

Pandemia presente
Para Reza, su sonido “es difícil de encasillar, porque ya todo existe. Así que por medio de la experimentación, el juego y el proceso creativo, creo que hemos definido nuestra música como la esencia de tres personas de la frontera que ha sido influenciada por Los Terrícolas y Los Ángeles Negros, pero también por Isaac Hayes. Música que escuchábamos de niños y no comprendíamos bien, pero que ahora ya más maduros, nos hace regresar a ese tiempo. Es un sonido abierto a que las personas lo definan, que lo escuchen y que les comunique algo, para que ellas mismas les pongan nombre”.
La música del trío puede definirse como “soul fronterizo”, en el que las vibraciones del sintetizador crean su propia geografía: un espacio en el que la voz de sus cantantes y sus letras, llevan al escucha a encontrarse consigo mismo, con el otro, pues como apuntan los integrantes, Estereomance busca algo que conecte con su público, por ello “nos juntamos en el estudio y nos ponemos a platicar sobre un tema, filosofamos, y ahí siempre empieza un tema”, comentó Del Valle, y agrega que “creo que nuestra música es una traducción de cómo vivimos. Porque algunas canciones empiezan en un género y luego ¡pum!, saltan a otro. Es como un choque cultural, como el que vivimos nosotros viviendo en Ciudad Juárez y luego pasando a El Paso. Eso, creo, es algo muy de la frontera: estar listo para el cambio y adaptarse”.
Uno de los grandes temas que llenaron sus conversaciones fue la pandemia. Pues llegó justo cuando el proyecto vio la luz. Sin embargo eso no los detuvo, sino que cada quien, desde su ciudad, trabajó a distancia, de donde salió este disco hecho durante la cuarentena, y que refleja en sus texturas sonoras, una intención por liberarse de ese encierro, salir y estar con el otro.
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Nos gusta que este disco tenga diferentes perspectivas para la gente: una que sea desde lo individual y otra colectiva, como sociedad. Incluso de una forma universal, porque podemos imaginar que hay una especie de alien que desde su nave espacial nos está viendo pasar esto (la pandemia), pero también enamorarnos y despedirnos”, apuntó Calderón.
Máquina del tiempo
Si bien, el road trip musical que ofrece Estereomance busca incluso salir de la Tierra, como muestran esos sonidos siderales y envolventes, hubo también un viaje hacia el pasado en la creación de este EP. El regreso a un momento más simple de la vida: sin pandemia, con más juegos y mucha música de los baladistas latinoamericanos, “la música que escuchaban nuestros papás”, como dice el productor.
Esto, porque muchas de las vocales se grabaron en la casa de Del Valle, en donde pasó su infancia. Una memoria emocional que puede sentirse en su voz y que dota al What do You Want it to Be?, de una sensación diferente al escucharla, una música hecha de nostalgia.
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Nosotros creemos que la música es como una máquina de tiempo, porque te traslada a diferentes situaciones. Puedes escucharla y viajas a la época en la que los escuchaste, nosotros tomamos esa música y la adaptamos a lo que nos gusta, es decir que es una música que vive en el presente”, dijo Calderón.
Para Reza, en cambio, “la música tiene la capacidad de encapsular el tiempo porque es romanticismo y eso también es nostalgia, eso es algo elemental para nosotros”, finalizó.
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