“Huele el aroma de las flores, saborea cada bocado, como si mañana no pudieras oler ni saborear otra vez.”
Hellen Keller
La forma en cómo nos sentimos tiene mucho que ver con la biología de nuestro cuerpo. Específicamente con las hormonas que se generan a través de las situaciones que vivimos.
Cuando nos sentimos felices o sumamente alegres, muy probablemente la dopamina, la endorfina, la oxitocina y la serotonina circulan por nuestra sangre. Estas cuatro hormonas son claves para nuestro estado anímico.
Cada una de ellas juega un papel específico pero, todas en general nos llevan a un estado de alegría o bienestar, el cuál solemos llamar “la química de la felicidad”.
La dopamina, es conocida como la medidora del placer. Es la que se encarga de la recompensa y la satisfacción. Por eso cuando está ausente sueles tener apatía. Esta impacta también como reguladora del sueño.
¿Cómo podemos activarla?
Escuchar la música que te gusta.
Haciendo ejercicio, reflexionando.
Tener una buena noche de sueno.
Estableciendo objetivos cortos y celebrando al cumplirlos.
Las endorfinas se activan con las sensaciones de placer y de dolor.
Esta busca producir placer y aliviar cualquier dolor.
¿Cómo podemos activarla?
Al hacer ejercicio. Ya sea trotar o caminar.
Reírte.
Recordando momentos felices que has vivido.
Comer comida picante o chocolate negro.
La oxitocina es la hormona del amor. Se ve normalmente asociada a procesos en la mujer durante el parto o lactancia porque este químico se libera al final del embarazo. Cuando ésta se estimula, se genera una sensación de seguridad y fortalece la autoconfianza. Nos permite generar vínculos con los demás, empatizando y encariñándonos con otros.
Esta hormona favorece en gran medida la salud mental de la persona.
¿Cómo podemos activarla?
Con los abrazos. Todo lo que sea contacto físico.
Cuando expresamos, lloramos o reímos.
Reflexionando o meditando, haciendo oración.
Cuando tenemos acciones generosas o estamos al servicio de otros.
Al salir con amigos o aprovechando el tiempo libre.
La serotonina es la hormona responsable para encontrar el equilibrio emocional. Suele ser llamada la hormona del bienestar. Esta tiene cómo función controlar la temperatura corporal y el apetito.
Esta hormona fluye cuando te sientes validado e importante.
La depresión o el sentimiento de soledad constante, pueden indicar que hay ausencia de esta hormona.
Los médicos recomiendan pensar en recuerdos felices.
¿Cómo puedo activarla?
Caminando.
Comiendo alimentos que contengan triptófano como: huevo, pollo, arroces.
Tomando algo de sol frecuentemente en las primeras horas del día.
Teniendo contacto con la naturaleza.
La Inteligencia emociona radica en nuestra capacidad para ser conscientes de cómo estamos de adentro hacia fuera y comprender cómo podemos hacer que nuestras emociones funcionen para nosotros, no que ellas gobiernen lo que pensamos. Recuerda que en todo momento podemos realizar cosas que transmitan señales entre las neuronas y generen químicos que influyan en nuestros bienestar. Está en nosotros ser más conscientes y buscar producir a través de nuestras acciones diarias, químicos que nos generen estas hormonas de la felicidad.
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