Por: Roberto Gómez Junco
Mañana iniciará el Torneo de Clausura 2026.
Con el Mazatlán-Bravos, el Xolos-América y el Atlas-Puebla, este viernes se pondrá en marcha un torneo más de la Liga MX, previo a la Copa del Mundo que arrancará el 11 de junio.
Un torneo especial precisamente por eso, porque dicho evento mundialista tendrá una clara incidencia en su fase final, en esa Liguilla que deberá jugarse sin los seleccionados mexicanos que cada cual tenga.
Con base en esa peculiar circunstancia, los distintos equipos han tratado de armarse lo mejor posible, porque incluso los mejor armados sufrirán esa inevitable merma en el tramo final.
Armarse, por supuesto, acorde con las correspondientes pretensiones, muy distintas entre los diversos equipos.
Porque están, en una primera categoría, los equipos que llevan rato armados o tratando de armarse en pos del principal objetivo, la obtención del título, como ha sucedido y sucede en los actuales casos del América, los Tigres, el Toluca, el Cruz Azul y el Monterrey.
Después, en la segunda categoría, están los que hacen como que le tiran al título, aunque para nada puedan presumir de haberse armado en consecuencia, como vuelve a suceder con las Chivas, los Pumas, el León, los Bravos, los Xolos y el Pachuca. Equipos que sólo le apuntan en los dichos a la posibilidad de coronarse, pero para nada en los hechos.
Y finalmente, están los que torneo tras torneo navegan muy tranquilos de la mediocridad hacia abajo, amparados en la nociva ausencia del elemental mecanismo de ascenso y descenso. El Querétaro, el Mazatlán, el San Luis, el Necaxa, el Puebla, el Atlas y el Santos-Laguna, inmejorables muestras de esa mediocridad propiciada y promovida por el sistema de competencia que prevalece en el futbol mexicano.
Sin embargo, aunque ese sistema conduce a una puerta muy ancha por la cual meterse a la fase crucial en la que se dirime la obtención del título, es evidente que no todos los que se meten a ella, a esa Liguilla final, cuentan con las mismas probabilidades de éxito.
A pesar de lo que la ausencia de seleccionados incidirá en el rumbo de la fase final de este torneo, si de vislumbrar al próximo campeón se trata difícilmente le fallará quien mencione a los cinco principales candidatos al título: el Toluca, el América, los Tigres, el Cruz Azul y el Monterrey.
Es decir, los cinco de siempre. O por lo menos, de ese “siempre” de hace varios torneos.
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