Aunque siempre se hable de los campeones, por el logro obtenido, dar lugar a los segundos sitios o subcampeonatos, en el deporte o las competencias, no dejará de ser complejo, sobre todo porque los triunfadores son los que ocupan los principales reflectores de los medios o son los más recordados.
Pero los subcampeones no dejarán de ser ganadores, por el hecho de llegar a esa instancia.
Muchos dirán, que pensamiento o mentalidad mediocre, simplemente por dar pie a un comentario de ésta naturaleza, ya que los segundos lugares no son recordados, porque para muchos el segundo lugar, es un fracaso. Pero agregaría de manera personal, dependiendo del contexto o connotación que se le dé.
Y es que, estimado amigo, le comento que los segundos lugares en un deporte de conjunto, por ejemplo, en el evento que acaba de pasar, como fue el Súper Tazón 56, en una Serie Mundial, y sin duda alguna en una final de un Mundial de futbol soccer, los dos equipos tienen ganancias económicas, aunque de tajo, se diga que los segundos lugares no son buenos.
Amigo lector, no deben permitir o gancharse, respecto a los triunfos o derrotas y desde luego, no recibir la derrota como algo que mine el auto concepto o la autoestima de los protagonistas.
Lamentablemente, el mensaje de elogios cuando se gana o las cosas salen bien, es en exceso, lo que puede crear falsas confianzas, por el saturado mensaje de alzarte y vanagloriarte; olvidando trabajar hacia adelante, incluso confiarte.
Pero cuando pierdes sucede lo contrario, todo se inclina para desprestigiar, hasta ofender o ser punitivos con los protagonistas, sólo por el tropiezo.
Hace un par de semanas o poco más, te escribí sobre el uso o camino que le damos a los triunfos y derrotas, que se deberían manejar con la misma connotación.
No se debería perder, ni la dignidad, ni bajar la autoestima; lo relevante es el proceso como manejamos el camino al logro de metas y objetivos, aunque sea deporte profesional, pero sobre todo en el de iniciación y juvenil.
Yo te pregunto amigo, lector, ¿Conoces que sucede con los atletas que se quedaron a medio segundo de la medalla de oro? O un equipo en un segundo lugar. ¿Sabes lo que hacen después de su competencia? o ¿Cuántos siguen en el deporte?.
Si es frustrante, el llegar en ese tiempo, después de planificar que se podía ganar, sin embargo. No todo se acaba ahí. Porque un segundo lugar en unos Juegos Olímpicos es un gran triunfo. Simplemente cuantos llegar a esta instancia, a representar a tu escuela, institución, Estado o País?.
Los que continúan en la actividad, vuelven a iniciar sus ciclos en busca de volver a la justa y lograr lo que se plantearon, pero no dejan de ser ganadores.
Todos los procesos de entrenamientos, en el deporte individual y de conjunto, son cíclicos y tienen su preparación con competencias y desde luego de altas y bajas.
Poca gente le da un lugar virtuoso a los segundos lugares, pero sobre todo, no el reconocimiento, sino por el esfuerzo, lo bien hecho y que desde luego es un recuerdo vivo de que los segundos lugares nadie los recuerda, porque es el primero en perder, en la competencia, porque ellos también hicieron lo propio para llegar a esa instancia.
Recordemos, aquella final del Mundial Sub-17 de soccer, donde México tropezó con Brasil, en el 2019, después de que nuestra selección no logró contabilizar su tercer triunfo en una justa mundialista, cuando como mexicanos, mostramos siempre el “pero”, por el resultado y es que nuestro comportamiento natural, para describir, el vaso medio vacío, en vez de verlo medio lleno de agua; siempre anteponiendo un prejuicio, porque no se logró el resultado esperado.
En ese entonces, el TRI, luego de vencer a varios de sus oponentes, fue vanagloriado en exceso y en un santiamén, se cambió el elogio por críticas severas, en lugar de valorar el trabajo de los muchachos, por el hecho de estar allí, eso los hizo ganadores, pero los “peros”, siempre con protagonistas sin menoscabo de dimes y diretes para aventar hacia arriba.
Cuando aventamos un comentario sin pensar; somos como el crisol, que es contundente al fundir lo bueno que se hizo, y en menos de tres segundos deshacemos todo. En contra parte cuando todo está bien, somos como el agua en el rio, todo para adelante, pero a la primera tormenta o desierto en nuestra existencia, dejamos de creer o somos los mejores para criticar.
Estoy de acuerdo que el medio o la afición, hace su papel, para dar a conocer sus comentarios y el protagonista debe tener la madurez para asimilar, que no a todos les dará gusto, pero como mexicanos, somos los más fieles aficionados o para aportar las mejores vitaminas de aliento, pero al fallar, somos los más fieras, para criticar, de manera muy dura y a veces hasta sarcástica, para acabar con lo poco o mucho bueno que nos hayan mostrado los deportistas o atletas.
Con una visión de esa manera, nos quedamos cortos, cuando observamos, quien no ganó, quien se quedó a un segundo de la medalla, quien perdió el campeonato, pero desde luego el, ellos o ella, se dedicaron para prepararse, para ese lugar y desde luego el que no hace nada, no se equivoca. Y en la competencia hay ganadores y perdedores, pero pierde más quien no hace nada.
Obviamente que duele perder. A nadie le gusta perder y más en una final, en un campeonato, en una pelea o por la lucha por un título.
Al ser humano por naturaleza, no le gusta perder y desde luego nos programamos para ganar y ser más que competitivos… Pero, ¿Cuantos de nosotros, estamos preparados para ganar?.
Te hago otra pregunta importante, ¿Quién de nosotros está preparado para perder?. Nos preparan para ganar, pero en ocasiones no sabemos ganar. ¿Quién te enseña a perder?. Pues obviamente que nadie te enseña a perder, pero también se debe estar preparado para perder, sobre todo reponerte y seguir adelante.
Todo lo anterior, es una lucha importante con nuestro mismo EGO. Se gana y se pierde, pero no conozco a nadie que cuando haya intentado algo, sea un perdedor, en el deporte y en la vida.
No debemos olvidar nuestros objetivos, que se hacen para cumplirse, pero ¿Cuantos de nosotros evaluamos nuestros propios objetivos?. Eso nos daría un mejor parámetro para mejorar todos los días.
Perder, es algo que frustra, pero dígame estimado amigo, usted que compitió en un buen nivel; que se puso unos tenis o un uniforme, para representar a una institución, estado o nuestro querido México, (Que un día como hoy, pero de 1940 se empezó a celebrar el día de la bandera). Cuantas veces, que dejó todo en el terreno o la competencia, al finalizar una justa deportiva. Mostró su satisfacción de haber hecho lo correcto.
Sin embargo, en otras ocasiones, aún y ganando, finalizas con una insatisfacción, porque te faltó entrega en la competencia.
Dicen que quienes ocupan el segundo lugar, son mejores porque están más preparados para la derrota, y logran ganar, tienen más dignidad para disfrutar los triunfos.
Se puede decir, que comprendamos, asimilemos, que un segundo lugar, desarrolla o ejercita la moral de las cualidades, esa que contrario a su connotación, nos una mayor grandeza: LA HUMILDAD, que no cualquiera consigue en la tienda de la esquina; esa se adquiere dejando de lado muchas cosas, pero que en otra ocasión, en otro momento lo platicaremos más detenidamente.
Hasta la próxima!.
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