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Publicado el miércoles, 29 de julio del 2020 a las 07:29
Ciudad de México.- La escritora Almudena Grandes (Madrid, 1960) presentó su libro La Madre de Frankenstein, en la que cuenta la historia del siquiatra Germán Velázquez, quien regresa a España para trabajar en el manicomio de mujeres de Ciempozuelos, donde se reencuentra con la parricida Aurora Rodríguez Carballeira, y conoce a María Castejón Pomeda, auxiliar de enfermería.
La historia se sitúa en los años 50, en una época donde la mujer podía vivir y expresarse de manera diferente a la que se conoce actualmente y en un contexto político que formó parte de la dictadura encabezada por Francisco Franco.
“Es una novela que cuenta un periodo de la historia de España desde el margen, o sea, me situé en una posición que se podría llamar ‘ultramarginal’, porque los personajes son mujeres y enfermos mentales, pero también homosexuales”, dijo Almudena Grandes en videoconferencia desde España. Compartimos el directo de Almudena Grandes, que estuvo conversando sobre su libro #LamadredeFrankenstein en Instagram Live. https://t.co/lGAKPwwqUt @TusquetsEditor @PopularLibros pic.twitter.com/DDLzYjsi8e
— Almudena Grandes (@AlmudenaGrandes) July 24, 2020
La Madre de Frankenstein, editada por Tusquets, se desarrolla en la década de los 50 cuando se dio el florecimiento del “nacionalcatolicismo”, concepto que también conformó la ideología del franquismo. En esa época, dijo Grandes, las mujeres fueron las víctimas de los cambios, porque el nacionalcatolicismo estuvo acompañado de medidas estipuladas en un código penal, en el que, por ejemplo, el adulterio estaba tipificado como delito si lo cometían las mujeres, mientras que para los hombres no.
“En España decimos que las mujeres perdieron la guerra dos veces y los hombres solo una, porque ellos perdieron la guerra, mientras que ellas además de la guerra, el franquismo las retrotrajo a una situación anterior. Cuando Franco llegó al poder, España no volvió a 1931 –que es cuando se formó la República–, se implantó un código penal de 1870 que estuvo vigente durante la mayor parte de la dictadura”. Respecto al papel de la mujer, la escritora profundizó en el personaje de María Castejón Pomeda, a quien describió como la representante de todas las mujeres “sojuzgadas”, pues ella se atrevió a enamorarse en un momento en el que solo se podía hacer de una forma.
“María era pobre y enamorarse era un riesgo descomunal, porque como mujer te debías enamorar del hombre que la sociedad consideraba mejor para ti o te convertías en un desecho social, en una mujer que no valía nada y que iba a estar sola toda la vida”. Actualmente hay un “machismo residual”, dijo Grandes; sin embargo, señaló que esto ha aminorado debido a la revolución feminista que se emprendió hace décadas. “El feminismo fue el único movimiento social que triunfó en el siglo 20, la revolución feminista sigue mejorando la vida de las personas, pero en los últimos tiempos, el movimiento feminista ha tenido un impulso tan grande que ha dado miedo, pero ahora el Covid-19 lo ha parado todo”, comentó la escritora que agregó que el movimiento feminista es muy importante, aunque ha sido desacreditado, a través de la descripción de las mujeres que en él participan.

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