Coahuila
Hace 4 meses
La incertidumbre que prevalece en el comercio internacional está obligando a las principales economías del mundo a rediseñar sus alianzas estratégicas. México y la Unión Europea (UE) no son la excepción. El pasado 22 de mayo firmaron el Acuerdo Global Modernizado (AGM), una estrategia que busca diversificar mercados, fortalecer cadenas de suministro y reducir la dependencia de los socios comerciales históricos.
Por un lado, los europeos buscan reducir su dependencia de China, particularmente en sectores estratégicos y materias primas, México, por su parte necesita ampliar su presencia en nuevos mercados que le permitan diversificar sus exportaciones y disminuir su alta concentración comercial. Por ello, la actualización del acuerdo con la UE responde a una necesidad compartida.
Hace apenas dos semanas comentaba en este mismo espacio que, en el año 2000, México firmó por primera vez un acuerdo comercial con la UE integrada entonces por 15 países. Veintiséis años después, el escenario global es completamente distinto: la UE, hoy cuenta con 27 naciones y el nuevo acuerdo refleja las exigencias económicas y geopolíticas de este tiempo, incorporando contenidos que hace casi tres décadas eran prácticamente inexistentes en la agenda comercial.
Los grandes temas que aborda el AGM son: brindar mayor certidumbre a las inversiones y fortalecer la integración de México en cadenas de valor europeas de alta tecnología; incorporar el comercio electrónico, flujo de datos, protección al consumidor digital e impulso a la innovación; incorporar temas de combate a la corrupción y derechos humanos y vincular el crecimiento económico con compromisos ambientales, transición energética, economía circular y derechos laborales.
El acuerdo se moderniza en el marco de una relación comercial de más de 25 años que ha tenido grandes avances. Según datos del IMCO, tan solo en 2025 el comercio bilateral total ascendió a 88.2 mil millones de dólares (mmdd) y México podría incrementar sus exportaciones en aproximadamente 16 mmdd si aprovecha plenamente su potencial exportador hacia ese bloque comercial.
La relación económica entre México y la UE ya tiene una profunda presencia en nuestro país. Actualmente, más de 45 mil empresas europeas exportan al mercado mexicano y cerca de 14 mil mantienen operaciones establecidas en territorio nacional. Entre los principales socios comerciales europeos de México destacan Alemania, España, Italia, Francia e Irlanda. Asimismo, la UE representa el 23.7% de la Inversión Extranjera Directa captada recientemente por México, siendo España, Alemania, Países Bajos, Bélgica e Italia los países europeos con mayor participación de inversión.
El AGM representa, por lo tanto, una alianza histórica estratégica donde México y la UE encuentran estabilidad, complementariedad económica y nuevas oportunidades de crecimiento. Lo mencionó Kaja Kallas, alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad: “El acuerdo, además de centrarse en el comercio; es una declaración geopolítica, pues la relación México – Unión Europea puede reducir el impacto de la incertidumbre del comercio global”.
Esta lectura para México es especialmente relevante, sobre todo porque hace algunos años buscamos reducir nuestra elevada dependencia comercial de Estados Unidos, destino de poco más del 80% de nuestras exportaciones. Además, este acuerdo abre nuevas oportunidades en áreas como las tecnologías limpias, el comercio digital al tiempo que fortalece las cadenas de suministro y los objetivos climáticos compartidos.
Quizá lo más importante de la modernización del acuerdo es que sus efectos podrían comenzar a sentirse en los próximos meses y no dentro de cinco años. Eso es muy valioso para la débil economía mexicana, que no puede darse el lujo de esperar.
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