Amigas y amigos, acabamos de cerrar una semana muy intensa, asuntos de importancia que se mantienen en la agenda nacional, la crisis de salud ante la indiferencia y la inamovible postura del Gobierno federal y su negativa de resolver el problema generado por la accidentada implementación del Insabi, acompañado del desabasto de medicamentos, nos ha llevado al insólito ver pacientes que están recurriendo a la vía del amparo para que puedan ser atendidos en las instituciones de salud.
Lo lamentable como saben, es que al mismo tiempo que esto sucede, el titular del Poder Ejecutivo no solo ha insistido en su capricho, sino que al final –en lugar de atender los gravísimos problemas nacionales que involucran la salud y la vida de los mexicanos– primero, se ha dado a la tarea de imponer su rifa, por un avión donde el premio, no será el avión, luego presumió con –cheque en mano– 2 mil millones de pesos y según el propio Presidente, esos recursos serán destinados para el asunto de su rifa y, además, se dio a la tarea de organizar una cena para recaudar otros 2 mil millones de pesos, que tampoco serán para salud, sino para su rifa.
Por ello, los diputados del PAN hemos alzado la voz, sobre todo, en el Día Internacional del Cáncer Infantil, para exigir que, de una vez por todas, el Gobierno entregue los medicamentos para la atención de los niños con cáncer.
Otro asunto fundamental, es la elección de cuatro asientos en el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), para ello, Acción Nacional presentó una propuesta, para que se contemplen principios básicos a los que deberán ajustarse los perfiles que sean propuestos, con una elección que garantice certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, objetividad y el máximo de transparencia.
El caso no es menor, si consideramos las circunstancias en las que se ha venido dando el nombramiento de los encargados de instancias, que no solo exigen la más alta responsabilidad sino perfiles profesionales y sin inclinaciones o intereses personales, lo que lamentablemente no ha ocurrido, como el nombramiento de la titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos o el nombramiento de José Ángel Carrizales López como titular de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente.
Por otra parte, en el rubro de la violencia de género, ante la negativa del Gobierno de pronunciarse por una postura –firme y contundente– a favor de la mujer, se registra la tentativa de eliminar el concepto de feminicidio, que es otra de las cuentas en las que el Gobierno queda a deber, cuando vuelve a registrarse un hecho que rebasa la saña y el encono, a días de conmemorarse el Día Internacional de la Mujer, la sociedad mexicana se ve estremecida por un crimen de odio y la filtración de imágenes a medios de comunicación que las publicaron.
Todo esto en su conjunto, nos lleva a la conclusión de que algo está fallando, son tan solo tres hilos de una realidad, que día con día se hace más compleja y es precisamente el espacio que propicia la reflexión, no debe olvidarse que la idea de la separación de poderes, fue desarrollada bajo la óptica de una estructura que permite establecer el entramado institucional, en el que el poder político no resida en una sola persona, por ello es vital para nuestro sistema político contar con los pesos y contrapesos que hagan, en la realidad, efectivo el sistema de control y rendición de cuentas.
Se trata –además de los mecanismos de control– de la oportunidad de enriquecer el diálogo y la confección de las políticas públicas, con apego a derecho y con respeto irrestricto a la ley.
La responsabilidad no es únicamente del Presidente de la República, lo cierto, es que para devolverle a México un Gobierno con estabilidad, equilibrio y legitimidad, es necesario hacerlo entre todos y esto solo puede ser expresado en las urnas, erradicando la apatía y haciendo efectivo el derecho y obligación ciudadana del voto, que devuelva al Congreso, su necesario papel de contrapeso del Poder Ejecutivo, porque es México el que nos necesita.
Más sobre esta sección Más en Coahuila