Coahuila
Hace 6 años
Mis queridos amigos: alegraos porque el que murió en la cruz por nosotros, ha resucitado… aleluya aleluya… hermanos todos, hoy es un día de esperanza porque la luz de dios, el fuego nuevo del espíritu santo vuelve a brillar en nuestra alma.
Quien tiene fe y esperanza en que, al dormir, por la noche, despertaremos al amanecer… así mismo veo yo a nuestro mundo, por un lado habremos de morir en el sentido figurado, ¿qué significa esto? Verán, las crisis, para quienes así lo quieran ver , es una oportunidad de oro, donde imaginariamente se muere nuestro viejo yo, aquello que no nos deja avanzar, aquello que nos tiene aprisionado y no nos deja respirar, el yo que no quiero ser, las creencias de mis antepasados que no aplican más a mi vida, a mi misión de vida, renunciar a lo que esperan los demás de mí, por eso algunos están en la desesperación, en la depresión, en la angustia, y desesperanza, enojados con todo y con todos, tratando de complacer a los demás, eso es desgastante, y realmente terrible, por eso la infelicidad de muchos. Que terrible es vivir siendo quien no somos, y quien no queremos ser, haciendo siempre lo que los demás quieren y esperan de uno. Que frustrante es tener alas para volar y no hacerlo porque crees que te lo impide la falsa sociedad, la religiones radicales, que tanto daño hacen, ese fanatismo que tantas muertes lleva en su conciencia. Mientras haya amor, respeto, y buenas acciones, se ayude al prójimo, y se vivía en paz en el alma en armonía con uno mismo primero, solo así se puede estar en paz con el prójimo, con nuestro hermano. Yo soy católica, pero el serlo no me ciega el ver que hay otras formas de pensamiento y de culto, de creencias, tradiciones, gustos, etc. Dios ama a todos, sin distinción alguna, se podría decir que más aun a los desvalidos, y carentes de todo. El amor no tiene género, el amor es lo único real y verdadero. Respetarnos y aceptarnos como somos, que fácil es amar y aceptar a quien piensa como yo, o que hace lo que yo deseo. El verdadero amor es amar sin condición, al hermano que no es como yo, que no piensa y hace las cosas como yo. Pero que es mi hermano.
Morir para vivir… significa que dejo atrás lo vivido, tal vez los dolores, sufrimientos, malas costumbres, malas acciones, pensamientos y creencias que me han llevado al abismo, de donde me ha sido difícil salir, hoy es un día maravilloso, donde Dios, nos da esa su luz divina que sana almas, cuerpos, mentes, y emociones. La luz se nos a dado a todos, busquémosla, sí, pero no afuera, sino adentro de nosotros. ¿Cuántas personas hoy en día , se están arrancando los cabellos literalmente hablando, porque no pueden salir de su casa, más bien si pueden , pero no debemos, por la cuarentena, que tal parece se extenderá más tiempo, y eso dependerá de respetar la cuarentena sin duda, para no contagiarnos. El mundo esta sanando para el que quiera verlo como un morir para vivir, es dejar resurgir el nuevo yo, la nueva versión de si mismos. Es momento de reflexión, muchos la están pasando muy mal, por distintos motivos, puede ser por la falta de ingresos, porque no soportan el estar en casa, ya sea porque no se lleva bien con la familia, con la pareja, e hijos, con sus compañeros de casa , o viven solos y les aterra la soledad, un día alguien muy querido me dijo algo muy cierto, la soledad para muchos es triste sí, pero también existe la soledad acompañada…y pensé, es cierto. Sin embargo, todo es una decisión de vida, cómo y con quién quiero vivirla. Muchos no han aprendido a vivir consigo mismo, y eso es precisamente lo que este tiempo nos regala, ese tiempo maravilloso para tí, para los tuyos, si así lo quieren ver. y aun así es un proceso evolutivo para el ser humano y para nuestro mundo. Vamos a ver esta pandemia cada uno desde una perspectiva distinta, cada uno hablara como le fue en la cuarentena, cada uno rescatará lo que sí le funciona en la vida, se quedará con la familia y los amigos más amados, o tal vez no. Y ojo, habrá muchos que ya no estarán en este nuevo despertar de la conciencia humana, de esta sanación del mundo, ya sea porque pasaron a mejor vida, a la de la eternidad, o porque que ya no encaja en nuestra vida nueva, ni nosotros en la de ellos. Tal vez porque su misión con nosotros hasta aquí llego, o porque aún no hay llegado su momento de evolucionar, y nosotros sí, o viceversa y tal vez seguirá exactamente igual que como antes del Covid-19,¿ bueno o malo? Cada uno dará su sentir al respecto, cada uno experimentará de diferentes maneras este proceso evolutivo y de sanación. Tenemos ese libre albedrío que se nos fue dado por derecho divino, y actuaremos en consecuencia. Cada día, cada año, tenemos oportunidades de oro para evolucionar, pero a veces no hay pero ciego que el que no quiere ver. Los invito a que juntos Resucitemos con Dios que es fuente de aguas cristalinas, y sanadoras. Infinitas gracias por la oportunidad de vivir hoy, por esa salud, divino tesoro, de poder compartir una vez más con ustedes el amor por medio de esta columna que solo tiene la intención de poner un granito de arena en sus vidas como un remanso de amor en nuestras almas.
Un abrazo de luz divina. Yo, su amiga Verónica, me quedo en casa, mis oraciones por ustedes y nuestro mundo queridos amigos. Hasta la próxima, Diosito por delante.
Más sobre esta sección Más en Coahuila