Muchas mujeres, muchachas y niñas han desaparecido, han sido asesinadas, violadas y agredidas, torturadas y vejadas y esto parece ser normal y natural en México. No es una situación que debamos dejar pasar, porque es una responsabilidad de tod@s lograr que esto no suceda y que quienes están faltando en sus hogares, regresen con bien.
Este no es un problema que recién haya saltado a la escena, sino más bien ha sido más visibilizado y gracias a las múltiples plataformas de comunicación con las que contamos ahora como las redes sociales, podemos darnos cuenta de que hay muchas personas que están faltando y que están siendo buscadas por sus seres queridos, muchas mujeres por desgracia.
La responsabilidad de evitar estas desapariciones se encuentra en manos de todas y cada una de las personas que habitamos en este país. En Monterrey se ha implementado un movimiento de pegar las fichas de las desaparecidas en toda la ciudad: se va a empapelar a la ciudad con los rostros y nombres de las personas que están faltando; esto es orquestado por organizaciones civiles y feministas, porque el gobierno de Samuel García es inepto, inútil, inoperante y está rebasado por una situación que ni siquiera alcanza a comprender.
Otra acción que podemos tomar en ámbitos cercanos, es pedirle a las niñas, muchachas y adolescentes que jamás dejen de contestar mensajes ni llamadas telefónicas. Aunque nos dé flojera, aunque estemos ocupadas, aunque sea por mensaje de texto o WhatsAap, es preciso contestar y sí, debemos de esgrimir de inmediato la emergencia nacional de desapariciones y hacer hincapié en las criaturas, de que es inadmisible estar sin comunicación.
El transporte en las plataformas de taxis es fundamental para muchas chicas que quieren salir de noche y para las que trabajan y necesitan moverse. Nunca estará de más tomar fotos a las placas, al carro y seguir por GPS las trayectorias para mantener contacto y comunicación. Avisar al irse, al llegar, al subirse al carro, al tener un contratiempo con la unidad.
Si conocen algún servicio de taxis de mujeres, úsenlo preferentemente. Yo cuento con un par de números telefónicos de taxis de mujeres para mujeres, que por supuesto la mayoría del tiempo se encuentran rebasadas por la demanda, y hay que llamarles con tiempo. Sería genial contar con más servicios similares, porque asimismo, muchas de las desapariciones y feminicidios se relacionan con taxistas y choferes del transporte público.
Los antros, bares y restaurantes también tienen la obligación de cuidar de sus clientas. En muchos ya se ofrecen servicios de denuncia para acoso y violencia, y claro, fuera de las instalaciones de tales sitios al parecer ya no hay una responsabilidad de los establecimientos. Sin embargo están obligados a informar, cooperar, mostrar videos y dar testimonios si una mujer ha desaparecido después de estar en el sitio.
Muchos padres y madres argumentan que por eso hay que conocer a los amigos y amigas, con quién salen, quiénes son sus novios…Sin embargo debemos recordar que en la mayoría de los casos de desaparecidas, los papás y mamás han acudido por ayuda y colaboración con las amistades cercanas de la persona desaparecida porque les conocen. Hay que conocerl@s, claro, pero también desarrollar en ellos un sentido de apoyo, cuidado y solidaridad.
Pero ante todo es preciso evitar la revictimización de las mujeres que son desaparecidas, argumentando que se han fugado con el novio como decía el ahora preso exgobernador de Nuevo León, el antes bronco, ahora jamelgo enjaulado, o diciendo que se querían fugar de su casa o cosas peores. Estamos en una emergencia nacional.
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