Las hormigas se quedaron extrañadas por los recientes nombramientos en la Administración municipal de Torreón, pues el alcalde Román Cepeda se enfocó en puestos no tan relevantes, mientras que no ha llenado dos vacantes de primerísimo nivel. El Alcalde le dio hueso al panista Luis Alberto Mendoza como subsecretario del Ayuntamiento, y movió a Amira Darwich del área de Garantías a la Dirección de Pensiones. Pero el Alcalde sigue sin hacer nombramientos en el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento, que lleva más de un año con Eduardo Terrazas como encargado de despacho, desde que Lauro Villarreal se fue de candidato a diputado. Pero a nadie parece correrle prisa tener a un gerente de Simas en plenas funciones. Otro puesto que ya va para tres meses vacante es la Dirección de Medio Ambiente, tras el brinco que dio Susana Estens a la secretaría estatal de la materia. Que esté vacante justo en la época en que se deteriora más la calidad del aire subraya la importancia de este puesto. A ver para cuando.
Y hablando de enroques y cambios, vaya que llamó la atención lo de la Dirección del Instituto Municipal del Deporte, que antes encabezaba Héctor Gaytán, quien de ahora en adelante despachará más tranquilo en la Dirección del Centro Histórico.
Cuentan nuestros informantes que el “coach” Gaytán no tenía muy buena imagen últimamente y había sido acusado de varias travesuras en el instituto, por lo que su cambio se podría interpretar como un ajuste “a tiempo” de don Román, quien a toda costa se quiere evitar problemas en su campaña electoral.
Ya veremos si esto le resulta y los funcionarios le ayudan.
En otra muestra de la gran coordinación metropolitana y la tremenda sintonía que hay entre los gobiernos de Coahuila y Durango en La Laguna, las secretarías de Educación de ambos estados tomaron decisiones radicalmente distintas sobre las clases el 8 de abril, día del eclipse solar. El Gobierno de Durango decidió suspender clases ese día para que los alumnos puedan aprovechar el fenómeno que ocurrirá a media mañana. Pero en Coahuila las autoridades dijeron que sí habrá clases y que además es responsabilidad de los padres mandarlos a la escuela bien instruidos sobre las medidas de precaución para ver el eclipse, para lo cual deberán firmar una carta. A nadie se le ocurrió planear actividades educativas en torno a este evento que ha convertido a La Laguna en la capital astronómica del mundo. Pero eso es mucho pedir.
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