Los resultados de la elección de rector de la Universidad Autónoma de Coahuila llamaron la atención por los números que arrojó la Unidad Torreón. Y es que después de la protesta de estudiantes que durante dos días tomaron las oficinas de la Coordinación local, se esperaba que fueran a boicotear la elección que se llevó a cabo el 31 de enero, pero no sólo no sucedió, sino que su voto en favor de nuevas elecciones fue bastante raquítico.
De hecho, fue en Torreón donde el candidato único, y rector electo, Octavio Pimentel, obtuvo el mayor porcentaje de votación: 77%, mientras que en Saltillo sacó 60 por ciento. En contraparte, sólo 21% de estudiantes y profesores votó por convocar a nuevas elecciones, cuando en la capital esa opción tuvo el 38 por ciento. Aunque es claro que la grilla universitaria se vive de manera más intensa, pero las hormigas señalan que estos números prueban que la comunidad universitaria en La Laguna está más alineada, algo que atribuyen al hecho de que el rector saliente, Salvador Hernández Vélez, es lagunero y de larga carrera en las lides políticas de la UAdeC, algo que sin duda deberá tomar en cuenta el flamante rector Pimentel, porque se ve que en Saltillo trae más problemas.
Y quien anda ya de gira de “evaluación” es el Alcalde de Torreón, don Román Cepeda, quien durante esta semana se ha dado la vuelta a ejidos como Albia y El Perú, no solamente para “llevar servicios públicos y atenciones” a la población, sino para dejarse ver en aquellos lares, amarrar estructura y dejar constancia de que no se ha olvidado de ningún sector.
Cuentan nuestras hormigas ejidales que el Alcalde todavía es bien visto por esos lares, pero hay varios “pendientillos” que las lideresas del sector le estarán recordando, de forma que tiene tiempo de resolverlos de aquí hasta que sea la elección en junio próximo, esperemos se aplique el Jefe del séptimo piso de Presidencia Municipal.
Vaya tema ha resultado todo lo relacionado al proyecto Agua Saludable para La Laguna, durante esta semana la Conagua soltó agua por la tubería del Puente Negro con rumbo a las líneas de conexión del Simas Torreón, hasta ahí todo bien y de acuerdo a lo que se había anunciado, tarde, pero ocurrió.
La historia sigue y sigue, pues todavía resta que se limpien las tuberías conductoras al tanque Poniente, que se hagan pruebas de laboratorio para revisar que el agua sea realmente “saludable” y que se vayan adecuando los puntos de conexión con el organismo municipal, las estimaciones optimistas dicen que el proceso tarda siete días, pero en tiempos de la 4T ese tiempo se multiplica por dos, tres o más, vaya usted a saber.
Mientras, el Municipio de Torreón ya está alistando la perforación de nuevos pozos, no vaya a ser que la tempestad los agarre en plena campaña electoral.
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