Tecnología
Por
Grupo Zócalo
Publicado el viernes, 6 de marzo del 2026 a las 01:04
Ciudad de México.- La empresa estadounidense Nvidia decidió detener la producción de chips H200 destinados al mercado chino, en un movimiento que refleja el creciente impacto de las tensiones tecnológicas y regulatorias entre Estados Unidos y China.
De acuerdo con fuentes cercanas al proceso, la compañía reasignó la capacidad de fabricación de la taiwanesa Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), que dejó de producir los procesadores H200 para enfocarse en Vera Rubin, la nueva arquitectura de chips de inteligencia artificial presentada por la empresa este año.
La decisión sugiere que Nvidia ya no espera ventas relevantes del H200 en China en el corto plazo, luego de meses de incertidumbre sobre permisos de exportación estadounidenses y posibles restricciones comerciales del gobierno chino.
El H200 forma parte de la generación anterior de procesadores de inteligencia artificial, diseñados para grandes centros de datos. Aunque se había considerado compatible con los controles de exportación de Washington, el proceso de aprobación para su venta en China se estancó en los últimos meses.
En contraste, la arquitectura Vera Rubin representa el siguiente salto tecnológico de Nvidia. Está diseñada para sistemas de IA más complejos y ya genera una fuerte demanda entre gigantes tecnológicos como OpenAI y Google, que buscan ampliar su capacidad de procesamiento para entrenar modelos avanzados.
El cambio de estrategia ocurre mientras Washington endurece las restricciones a la exportación de microprocesadores avanzados, con el objetivo de evitar que China utilice tecnología estadounidense para desarrollar capacidades estratégicas, incluida la inteligencia artificial aplicada a defensa.
Al mismo tiempo, Pekín estudia limitar las importaciones de chips extranjeros para impulsar a sus propias empresas de semiconductores y fortalecer la industria nacional.
“En lugar de esperar en el limbo, Nvidia tiene que decidir y actuar sobre lo que puede lograr con certeza”, señaló una persona con conocimiento del asunto. Según esa fuente, la reasignación de capacidad podría acelerar el desarrollo y lanzamiento comercial de Vera Rubin.
La empresa había apostado inicialmente por mantener el negocio con China. Tras señales favorables del entonces presidente Donald Trump en diciembre, Nvidia comenzó a incrementar la producción de los H200, anticipando pedidos de más de un millón de unidades por parte de clientes chinos.
El director ejecutivo de la compañía, Jensen Huang, afirmó a inicios de año que la demanda era muy alta y que la cadena de suministro se había activado para cumplir con los pedidos. Sin embargo, el panorama cambió cuando el Departamento de Estado de Estados Unidos presionó para endurecer los controles y evitar que esos chips pudieran socavar la seguridad nacional.
Según fuentes cercanas al proceso, China también planea restringir las compras del H200 para incentivar a las empresas locales de inteligencia artificial a utilizar chips fabricados dentro del país.
Aunque Washington autorizó pequeñas cantidades de exportaciones, Nvidia aún no ha generado ingresos por ventas de H200 en China, reconoció la directora financiera Colette Kress.
Hasta ahora, la compañía ya habría producido alrededor de 250 mil unidades del H200, inventario que podría cubrir la demanda si finalmente se permiten pedidos limitados.
Analistas del sector observan con atención una posible reunión a finales de marzo entre el presidente chino Xi Jinping y Donald Trump, que podría abrir la puerta a un acuerdo sobre controles de exportación de chips.
Si las restricciones se flexibilizan, Nvidia necesitaría hasta tres meses para reactivar o ampliar la producción del H200. Mientras tanto, la empresa ha optado por concentrar recursos en su próxima generación de hardware para inteligencia artificial, donde la demanda global sigue creciendo con rapidez.
Con información de MILENIO.
Notas Relacionadas
Hace 16 horas
Hace 19 horas
Hace 1 dia
Más sobre esta sección Más en Tecnología