La obra del académico y activista Alejandro González Arreola busca darle otro matiz al debate público. Primero, ayuda a reflexionar sobre la interrogante: ¿cómo puede el gobierno abierto y los mecanismos de una política transparente, ayudar a legitimar el desempeño de las autoridades en un país democrático? no es una pregunta menor.
Esto no solo permitirá que la población vuelva a creer en lo público, sino que los invitará a involucrarse para mejorar la vida cotidiana.
El autor, quien es profesor del Tecnológico de Monterrey campus Ciudad de México y de la Universidad Panamericana, plantea en el Cuaderno de Transparencia editado por el Instituto Nacional de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), entre otros temas, dos conceptos de gobierno abierto.
Uno, como medio y como fin. En el que inicialmente interroga la propuesta de algunos autores, de que el fin del gobierno abierto es construir instituciones transparentes que incorporan la participación ciudadana como algo común en las instituciones, por medio de la tecnología de la información y las plataformas gratuitas ya vigentes, y a las que cada vez más personas tienen acceso.
Pero, además contrasta las ideas anteriores con la propuesta de que gobierno abierto es un fin para, por ejemplo, garantizar otros derechos de la población, con lo cual coinciden diversos autores.
Desde el 2015, el INAI ha propuesto esquemas de trabajo en el servicio público, basados en el modelo de gobierno abierto y no solo en el ámbito federal, sino en los estados y municipios del país, pues no se trata de una nueva tendencia en la gestión pública, sino un esquema que permite trabajar bajo principios de apertura en las agendas y actividades de cada dependencia.
El INAI publicó el modelo de gobierno abierto para acompañar los ejercicios locales de esta estrategia, que tiene como propósito crear un instrumento que ayude a implementar políticas públicas que atiendan los problemas más sentidos en las comunidades, que mejoren su vida cotidiana, y así contribuir con el cumplimiento de objetivos de desarrollo propuestos por oficinas internacionales.
Alejandro González Arreola, quien fuera copresidente del sector de Sociedad Civil del Comité Directivo de la Alianza para el Gobierno Abierto en el ámbito internacional, afirma en su texto que el gobierno abierto es una guía hacia las buenas prácticas que permiten reducir la brecha de la implementación de programas y presupuestos en los niveles de gobierno: federal, estatal, municipal. Una ruta interesante la que dicta el académico González y que en Coahuila se ha desplegado de maneja ejemplar, desde el órgano garante.
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