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Paulina Gaitán: buena actriz, malas adaptaciones

Por Columnista Invitado

Hace 1 año

POR: FRANCISCO FÉLIX DURÁN

 

Netflix se ha aventurado a producir series sobre adaptaciones de grandes obras de la literatura latinoamericana. Tal es el caso de Cien Años de Soledad, Pedro Páramo y, la más reciente, Las Muertas, pero no ha recibido las mejores críticas debido a la poca fidelidad de sus historias.

Al respecto, puedo decir que la adaptación de la obra de García Márquez fue la más ambiciosa, y aunque los puristas encontraron varios cambios al libro, yo sí imaginaba a Macondo y a sus personajes como los mostraron. Pero, en el caso de la obra de Juan Rulfo, el director nos enseñó su visión de esta novela, y muchos no la compartimos.

En ese contexto, y hablando de Las Muertas, me gustaría enfocarme en una de sus protagonistas: Paulina Gaitán, que a mi parecer es una de las mejores actrices mexicanas de nuestra época, y lo ha demostrado en grandes producciones de Netflix, Amazon y HBO. Pero, lamentablemente, las adaptaciones que ha protagonizado son malas.

En el caso de Las Muertas, de Jorge Ibargüengoitia, nos encontramos con la historia de Las Poquianchis: asesinas seriales y proxenetas mexicanas que la extinta revista Alarma, con su enfoque sensacionalista, popularizó. En la novela apreciamos escenarios dantescos, violaciones y vejaciones, y una red de prostitución permitida por el poder en turno.

En la serie, Gaitán se transforma en una de las hermanas que cometieron los crímenes, y sin duda es la que mejor actúa. Pero no me agradaron los escenarios pintorescos, los chistes simplones que intentan pasar por humor negro y las escenas sexuales innecesarias, en donde explotan la figura de la actriz. En resumen, cuando uno lee Las Muertas, puede percibir el aroma de la desgracia.

Por otra parte, cuando conocí a la intérprete en cuestión fue en la adaptación de Diablo Guardián, en donde Xavier Velasco nos cuenta sobre Violetta: una joven mexicana que le roba dinero a sus padres para migrar a Estados Unidos y vivir una vida de excesos. Desde niña, siempre supuso que era una “put*”, y aunque en ese entonces le daba otra interpretación a la palabra, sí lo terminó siendo.

Esta gran obra mexicana, protagonizada por Paulina Gaitán, fue una buena adaptación en su primera temporada y prometía bastante. Pero, lamentablemente, la terminaron destrozando para alargarla y por meterle temas de moda como el narco. Terminó pareciéndose a cualquier novela mexicana, como Las Muertas. De hecho, hace años, haciendo la misma crítica en Twitter, Xavier Velasco respondió: “No eres tú, somos muchos. Eso ya no es el libro”.

Finalmente, bien por la actriz mexicana y su gran trabajo; mal por las adaptaciones mencionadas, debido a que deben implicar una comprensión profunda de la obra para traducirla a la narrativa cinematográfica, e hicieron lo contrario.

P. D. Si gustan ver algunas películas basadas en grandes obras de la literatura y en donde sus creadores trabajaron en el guion, les recomiendo las adaptaciones de El Amante de la China del Norte (el filme se llama El Amante), de Marguerite Duras, y Como Agua para Chocolate, de Laura Esquivel. Ambas participaron en los guiones. Y ojo, hablo de largometrajes, no de la serie creada por HBO, que no le gustó ni a nuestra escritora mexicana.

 

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