En medio de la conferencia mañanera desde Palacio Nacional, Víctor Rodríguez Padilla, director general de Pemex, reapareció con entusiasmo para presentar el ambicioso Informe de Producción y Saneamiento Financiero 2025-2035.
Habló de megaproyectos en Veracruz que prometen transformar el sistema petroquímico nacional: reconstrucción de complejos industriales, producción masiva de urea, gasoductos estratégicos y plantas de cogeneración.
Sin embargo, entre cifras prometedoras y discursos triunfalistas, hubo un silencio ensordecedor sobre un tema que es una herida fresca en el sur de Veracruz: los adeudos millonarios que Pemex mantiene con sus proveedores desde hace más de 17 meses.
Y esa es la otra cara del “rescate energético”, pues, mientras se habla de inversión y desarrollo, 2 mil 200 millones de pesos siguen sin ser pagados a empresas que han sostenido la operación de la petrolera en condiciones adversas.
Desde hace 92 días un grupo de proveedores mantiene un plantón permanente frente a la Refinería de Minatitlán, exigiendo algo tan básico como justo: #QuePaguePEMEX.
La situación ha escalado al punto de que las licitaciones para nuevos proyectos han quedado desiertas.
¿Quién se atrevería a invertir en una empresa que no honra sus compromisos financieros? La falta de seriedad ha generado un clima de desconfianza que amenaza con frenar los planes de expansión que tanto se celebran en conferencias.
¿Y la promesa presidencial? Lo más preocupante es que la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró públicamente que las deudas serían liquidadas en julio.
Hoy ya estamos en agosto y los pagos siguen sin llegar. ¿Fue una promesa vacía? ¿Un compromiso político sin respaldo financiero?
La pregunta que muchos se hacen en el sector energético es clara: ¿Y los adeudos de 2024 cuándo los pagará Pemex? Ahora más que nunca queda claro que sin credibilidad no hay transformación.
La transformación energética de México no puede construirse sobre la base del olvido institucional y la falta de responsabilidad financiera.
Si Pemex quiere recuperar su papel estratégico, debe empezar por cumplir con quienes han sostenido su operación: los proveedores.
Porque antes de hablar del futuro, hay que saldar las cuentas del pasado.
EL GOBIERNO DE Claudia Sheinbaum busca convertir a México en terreno fértil para la expansión farmacéutica. Boehringer, Carnot, Bayer y AstraZeneca anunciaron inversiones por más de 12 mil millones de pesos, lideradas por sus respectivos CEO en el país: Juan Augusto Muench, Edmundo Jiménez Luna, Manuel Bravo y Julio Ordaz. Estas iniciativas, respaldadas por el Plan México, buscan fortalecer la manufactura, la investigación clínica y la digitalización. Aunque el impacto económico y laboral puede llegar a ser bastante relevante, el desafío será traducir esta transformación industrial en beneficios concretos para la salud pública.
Y HABLANDO DEL segundo piso de la 4T, la diferencia entre los precios de la gasolina en México y Texas ha reavivado el debate sobre la efectividad del acuerdo voluntario promovido por el Gobierno federal. Aunque la gasolina regular en Texas bajó 8.6% entre febrero y julio, en México la Magna apenas se redujo 2.6%. A pesar de ello, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el acuerdo para mantener el precio en 24 pesos por litro será renovado este mes, junto con medidas para simplificar trámites a gasolineras.
MÉXICO SE CONVIERTE en el eje del nuevo plan estratégico de Cox, la energética española que invertirá más de 10 mil millones de dólares en el país hacia 2030. La cifra incluye la compra de activos de Iberdrola por 4 mil 200 millones, operación que adelantó sus metas a 2028. El plan, que se presentará el 25 de septiembre, contempla el desarrollo de hasta tres gigavatios en renovables y seis proyectos de desalinización prioritarios, con una inversión adicional de mil 500 millones de dólares.
EL BANCO DE México redujo su tasa de interés de referencia a 7.75%, marcando el noveno recorte consecutivo en su ciclo de relajación monetaria. Aunque la inflación sigue siendo un riesgo, el ajuste responde a la debilidad económica y estabilidad cambiaria. La decisión fue tomada por mayoría, con la única oposición de Jonathan Heath. La tasa se ubica ahora en su nivel más bajo desde agosto de 2022. Banxico mantiene sin cambios sus previsiones de inflación general, pero ajustó al alza la subyacente para 2025.
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