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Coahuila

Política eléctrica y energética del nuevo Gobierno

Por Columnista Invitado

Hace 2 años

Por: Alejandro Dávila Flores

 

En sus mensajes inaugurales, la Presidenta de la República retomó la meta-compromiso de México en la COP21 celebrada el año 2015 en París y ampliada en la COP27, realizada en Egipto en 2024: generar para 2030 45% de la electricidad con energías limpias. El objetivo intermedio para 2024 (35%) no se alcanzó debido al cambio de orientación en la política eléctrica nacional, quedándonos en un lejano 24 por ciento. Así pues, lo que se pretende es alcanzar en 6 años lo que debería haberse realizado en 12.

Para logarlo, será necesario sustituir las plantas más contaminantes e ineficientes (carboeléctricas y termoeléctricas convencionales), modernizar la red de transmisión y distribución y garantizar el rápido crecimiento de la oferta asociado a la propia dinámica económica y a la necesidad de avanzar en la electrificación de los requerimientos energéticos de otros sectores (transporte, industria, hogares), esto último para profundizar la indispensable descarbonización de las actividades humanas.

Los beneficios serían importantes: una reducción potencial en el precio de la electricidad de 38.4%; una menor dependencia de importaciones de carbón y combustibles; una reducción de poco más de 60% en las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la generación de electricidad, y una mejoría en el bienestar de los hogares. Sobre este último punto, el abaratamiento de la electricidad beneficia a todos los hogares, especialmente a los de menores ingresos, con lo cual mejora su distribución y se fortalece la capacidad de ahorro de las familias.

Pero los requerimientos materiales y tecnológicos serán cuantiosos: tan sólo en generación eléctrica, será necesario reemplazar las plantas obsoletas y ampliar la capacidad instalada en 30 mil megawatts (MWh), con un costo aproximado de 30 mil millones de dólares. ¿Quién lo hará? ¿Con qué recursos?

La presidenta Sheinbaum ofreció al capital privado reglas claras para que puedan participar hasta con 46% de la generación eléctrica nacional. Tras seis años de desencuentros, será un verdadero desafío reconstruir la confianza de los inversionistas. Igualmente complicado será obtener los recursos de capital necesarios para la expansión de la capacidad de generación de CFE y para la ampliación y modernización de su red de transmisión y distribución. No es factible cubrir estos requerimientos sin el concurso de capitales privados, ya sea a través del financiamiento, la creación de APP (Asociaciones Público-Privadas) u otros esquemas equivalentes. En el corto plazo tendremos mayores detalles, pues Claudia Sheinbaum anunció la próxima publicación de su Plan Nacional de Energía.

El reemplazo de las carboeléctricas será todo un reto, pues en Nava, Coahuila, se ubican dos de las tres plantas existentes en México. Además, en la Región Carbonífera, así como en Nava y Piedras Negras, se produce prácticamente todo el carbón mineral del país, cuyos principales mercados son las propias carboeléctricas y la industria siderúrgica primaria (90% del total en proporciones muy parecidas). El cierre de AHMSA complica esta transición, pues la minería de carbón actualmente depende casi integralmente de su uso en la generación de electricidad. Por eso resulta indispensable que se cumpla el compromiso 61 anunciado por Claudia Sheinbaum en el Zócalo de la CDMX con los trabajadores de AHMSA: “Recuperar sus fuentes de trabajo.” La demanda de carbón para usos siderúrgicos facilitaría la reestructuración productiva, especialmente en la Región Carbonífera de Coahuila.

En materia petrolera, la Presidenta propone limitar la plataforma de producción a 1.8 millones de barriles diarios, destinarla al abastecimiento del mercado interno y cubrir las necesidades adicionales de energía mejorando la eficiencia y a través de fuentes renovables.

El mensaje inaugural de la Presidenta constituye un cambio en la visión del sector energético con respecto a su antecesor y abre el espacio para avanzar en la transición energética y el combate al cambio climático. La pendiente del recorrido se ve bastante empinada. Ya veremos.

Investigador nacional del Conahcyt, adscrito al Centro de Investigaciones Socioeconómicas de la UAdeC.

 

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