Opinión
Hace 1 semana
Presidente, Presidente, Presidente, le gritaban ayer al gobernador Manolo Jiménez en su llegada a un evento masivo en Frontera..
Y es que el Mandatario coahuilense suena entre los presidenciables para el 2030…
Sonriendo dijo: “A mí me falta mucho, dejen que salga de esta primero, pero presidenta será Sari, está más cerca y ha trabajado bien”…
Ahí en la colonia Occidental “destapó” a la alcaldesa Sara Irma Pérez, rumbo a la reelección en Frontera…
A algunos regidores se les borró la sonrisa, porque ya se sentían candidatos a la alcaldía, pero parece que andan a 20 cuadras del desfile…
El problema es qué van a hacer con esos calefactos que andan desatados en campaña, dicen que ya hasta andan repartiendo huesos para cuando sean alcaldes…
Pero hay otra, dijera mi abuela, a lo mejor ya sabían que habría reelección, pero tenían que hacer la faramalla porque quieren la reelección en el cabildo…
Ahora se le hace mucho tiempo…
Ese detallito legal que se le ocurrió a la Presidenta de que los morenistas que tienen doble nacionalidad, no podrán aspirar a nuevos cargos públicos a menos que renuncien a la nacionalidad extranjera…
Una de las afectadas es la senadora Cecilia Guadiana, quien quiere salir bien librada diciendo que ella no decidió dónde nacer, pero como dijo el indito “haiga sido como haiga sido”, ya queda descartada…
Claro que cuando le preguntaron sus aspiraciones, dijo que ella no renunciaría a la nacionalidad estadounidense y que para la gubernatura de Coahuila, faltaba mucho tiempo…
Pues para faltarle mucho tiempo, andaba muy emocionada en su campaña disimulada, hasta se peleó con Antonio Attolini y otros de Morena…
Seis meses de la denuncia y no pasa nada…
Su agresor le dijo “a mí no me hacen nada” y luego de intentar quitarle la vida y darle tremenda golpiza, parece que el tipo tenía razón…
Han pasado 6 meses desde que Pamela denunció a su esposo por la golpiza que le dio, fue al Centro de Empoderamiento con la esperanza de que le aplicaran la ley…
Pero no ha pasado nada, puras vueltas y ella supone que todo está detenido porque ahí trabaja la mejor amiga del agresor, ¡vaya, vaya!…
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