No te quiero espantar, pero el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador trae un auténtico desgarriate en cuanto a las cifras sobre el coronavirus. Gente que sabe en serio de estadística se ha metido a revisar en serio la base de datos de la Secretaría de Salud y descubrió que los números nomás no cuadran.
Y todo porque el amado líder cabecita de algodón sigue en la necia de no hacer pruebas para saber quién sí y quién no se contagió de coronavirus. Mientras otros países, Estados Unidos por ejemplo, hace hasta 12 mil pruebas por cada millón de habitantes, en México se hacen ¡solamente 384! Eso y nada es prácticamente lo mismo.
El colmo es que conforme avanza la enfermedad, va quedando en evidencia que México no hizo ni va a hacer las pruebas necesarias para saber realmente cómo se comporta la pandemia. Tan es así que el número de muertos está creciendo más rápido que el de contagiados. A ese ritmo, Hugo López-Gatell va a terminar diciendo que murieron más… ¡de los que se enfermaron!
Ladrón que roba a ladrón
Alguien debería explicarle a AMLO que el mexicano nunca pierde… y cuando pierde arrebata. Y es que el Presidente es el único ingenuo que cree que los funcionarios de alto rango de su Gobierno se van a conformar y a quedar muy contentos con el hecho de que les vuelvan a bajar el sueldo. Ya el año pasado les habían reducido sus ingresos y les quitaron el seguro de gastos médicos mayores y otras prestaciones, algunas sí completamente exageradas. Y ahora acaba de anunciar que les va a bajar otro 25% de su salario y los va a dejar sin aguinaldo a fin de año.
Dime una cosa, ¿tú crees en serio que eso va a hacer que el Gobierno ahorre lo suficiente para enfrentar la crisis? Y, sobre todo, ¿de verdad crees que los políticos se van a quedar cruzados de brazos? No sé tú, pero si ya de por sí todos roban como si tuvieran ocho brazos, es de suponerse que ahora que les bajaron sus ingresos, ¡van a robar más!
Y no es porque los funcionarios tengan que ganar sueldazos. ¡Para nada! Pero es un hecho que quitarles parte de su salario es una invitación para que se corrompan y busquen entradas de dinero por debajo del agua. Piensa, por ejemplo, en los policías. Si tuvieran un salario digno, acorde con el riesgo que corren todos los días, si tuvieran capacitación, equipo y reconocimiento, ¿crees que andarían pidiendo mordidas en la esquinas? Probablemente sí, pero también es muy probable que no lo harían porque tendrían una chamba que les da lo suficiente y que les gustaría cuidar para conservarla. Pero si ganan tres pesos, nadie los respeta y el propio Gobierno no los apoya, resulta fácil que se vuelvan corruptos o, peor aún, que se pongan al servicio del crimen organizado.
Esto de la austeridad de AMLO en el papel suena como una buena idea, pero en los hechos está resultando un auténtico desastre… como todo su Gobierno.
Vámonos con un chiste: debido a la cuarentena, un matrimonio está encerrado en su departamento y la señora le dice al marido “ahora barre”, “ahora lava los platos”,
ahora échale agua a las plantas”, “ahora ve a tirar la basura”, “ahora pásale un cepillito a los baños”, hasta que el señor que ya no puede más le dice:
-Oye, mi amor, ¿cómo estás?
-Muy bien, viejo, ¿por qué?
-No, digo que cómo estás jodiendo.
NOTA: cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
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