Amigas y amigos, esta semana, como todas, hubo asuntos relevantes en la agenda nacional. Entre la confusión a causa de un comunicado de la Suprema Corte de Justicia al emitir una jurisprudencia sobre las pensiones bajo el régimen de la Ley de 1973 –y la aclaración de que esto no afectaría a los trabajadores–, los actos de violencia siempre inadmisibles y tan desafortunados terminan por rebasar todo parámetro cuando alcanzan a víctimas menores de edad, como lo ocurrido en Uruapan, Michoacán.
A eso sumamos la dinámica del discurso sobre la rifa o la Lotería Nacional del Presidente, que dicho sea de paso, se perfila como un fiasco. Entre el ir y venir de ocurrencias, quedó acomodada al día de hoy en un sorteo por 2 mil millones de pesos con 100 ganadores hasta el mes de septiembre –y hasta entonces– con el recurso del pueblo de México, se atenderá el problema en el sector salud causado por el Gobierno federal, esto sin considerar que la rifa del “avión presidencial” no rifa el avión presidencial.
Entre todo ello, hay otros asuntos que no se diluyen, la inseguridad y la falta de crecimiento, así como las acciones que deben implementarse en materia de medio ambiente, que contribuyan a mitigar el cambio climático, acciones que deben implementarse a la brevedad, por lo que requieren ser diseñadas con una visión integral y en conjunto con los diferentes actores que involucran.
Desde 2018 he venido impulsando el “mecanismo conocido como Bono Solar”, se trata de una Iniciativa Climática de México (ICM) –cabe mencionar que el propio vocero de esta plataforma señaló que el mecanismo fue pensado como un instrumento financiero que permita amortizar la adquisición de sistemas de generación distribuida mediante energía solar–.
Este compromiso no se queda en la presentación de esta iniciativa en el Congreso, sino en el seguimiento que esto conlleva, por eso buscaré el diálogo con las autoridades de las diversas instituciones que deben participar en un esfuerzo de esta naturaleza, lo que requiere de un trabajo colegiado e interdisciplinario.
Ya que se busca la instalación de techos solares a bajo costo para la mayor parte de viviendas del país bajo este esquema de generación distribuida, lo que significaría que los ciudadanos podrían generar la electricidad para su consumo y la posibilidad de vender sus excedentes a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por un lado, por otro, hablamos de un beneficio directo a la economía, en primer instancia con la creación de nuevos empleos, al adoptar prácticas sustentables en el sector energético.
El programa que se ha propuesto, contempla el ajustarse a la capacidad de pago conforme al promedio registrado en el recibo de electricidad del usuario, considerando además que la implementación de este nuevo esquema sea de manera paulatina, para dar paso a que los recursos aportados por el Estado provengan del propio subsidio –a través de un mecanismo revolvente– por supuesto, hay que señalar que el arranque de esta iniciativa requerirá de un fondo, que deberá ser determinado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Por otra parte, el instrumento prevé que el subsidio eléctrico sea destinado a la instalación de los paneles solares en las casas-habitación, de manera que el costo sea cubierto por el usuario de manera gradual en su recibo de luz, pero con una mensualidad menor a la de su pago actual.
Es importante destacar que con esta iniciativa también se lograría reducir significativamente la quema de combustibles fósiles y, por tanto, se mitigarían las emisiones de gases de efecto invernadero que genera México. No hace mucho tiempo, les compartía que un esfuerzo como este –puede y debe– verse como el que ya se llevó a cabo en nuestro país cuando ocurrió el llamado “apagón tecnológico”.
Es tiempo de emprender acciones que integren una visión integral, con creatividad y talento que permitan encontrar soluciones a los problemas que aquejan al pueblo, a todos y cada uno de los mexicanos, para sacar adelante un desafío como este.
El fenómeno del cambio climático es el resultado de años acumulados de ausencia de políticas ambientales sanas. Es tiempo de tomar acciones integrales que nos permitan hacer frente al calentamiento global para beneficio de las futuras generaciones.
Les agradezco mucho su lectura, nos volvemos a leer la próxima semana.
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