¿Qué haría si mi mascota se extraviara? Además de colocar los anuncios necesarios, usaría todos los medios a mi alcance para encontrarla, como fotografías en Facebook, Twitter y apoyo de albergues. Pero una de las cosas que más me aliviaría, además de hallarla, sería que durante el tiempo que no esté con nosotros la trataran con consideración, con respeto y sobre todo con cariño.
Conforme a la encuesta realizada por la Secretaría del Medio Ambiente en 2018, en Coahuila, 8 de cada 10 hogares tienen una o más mascotas, en 8 de cada 10 hogares hay perros, y en 3 de cada 10, gatos, o ambos, por lo que es muy dable que alguno de ellos se extravíe.
Desde hace algunos años en Coahuila se conmemora el 17 de enero como el Día del Rescatista y Protector de Animales. La fecha se fijó atendiendo a la celebración litúrgica de San Antonio Abad, considerado el santo patrono de los animales, cuya festividad se hacía antes de la pandemia, con una eucaristía especial y bendición a los animales, tradición que viene de antaño, ya que caballos, mulas y asnos, animales que eran indispensables para el trabajo y transporte de personas se bendecían a solicitud de sus dueños, y según la creencia, para protegerlos contra enfermedades o accidentes durante el año.
Ley de Protección y Trato Digno a los Animales para el Estado de Coahuila, en su Artículo 2, fracción VII, señala como uno de los objetos de la Ley: “Apoyar la creación y funcionamiento de sociedades protectoras de animales” y el artículo 79A, de su reglamento, señala que “Los rescatistas independientes de animales son personas físicas que sin fines de lucro desarrollan diversas actividades a favor de la protección de los animales, los cuales deberán estar debidamente inscritos en el padrón municipal de animales y su correlativo en el estado”.
La legislación en Coahuila señala una serie de requisitos esenciales para la constitución de sociedades protectoras de animales y albergues, sin embargo, al margen de que la propia normativa señala un “fondo de apoyo” para estas organizaciones, lo cierto es que los recursos que se generan para su sustento, como son eventos culturales o deportivos, no son suficientes para sufragar los gastos que representa el cuidado, manutención y el cumplimiento de las obligaciones básicas que les marca la ley.
Los albergues y rescatistas en Coahuila, además de un compromiso profundo con su causa, están obligados a cumplir con disposiciones sanitarias, de alimentación, de aislamiento y muchas otras, que desafortunadamente tienen que costear por sus propios medios. La demanda de los rescatados oscila entre las 4 y 6 horas por día, entre viajes a la veterinaria, la búsqueda de los animales y las compras necesarias para su manutención, evaluar las condiciones de salud en que se encuentran y darles atención dependiendo del grupo al que corresponda, como son los abandonados, los maltratados o los extraviados.
La ley establece que estas organizaciones o personas podrán recibir apoyos, además de los municipales y estatales, aquellos que provengan de donaciones de particulares, por lo que considero, que además de celebrar el Día del Rescatista este 17 de enero, es una gran oportunidad de apoyar incluso en especie, al bienestar de las mascotas a cargo de esas agrupaciones.
Por ello, la próxima ocasión en que reflexione qué pasaría si mi mascota se extraviara, pensemos también en albergues y rescatistas, que sin perseguir nada a cambio, son capaces de cuidar y proteger a un ser vivo indefenso (que puede ser el mío), y que no puede reclamar que su vida y su salud también requieren dignidad.
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