Buen día .Adicional al caos en economía y salud, hay quebranto de emociones y sentimientos por la Covid-19 pero también bancarrota física entre personal médico que está por tirar la toalla, y es que suplican que la gente haga caso porque de plano no entiende la gravísima situación donde la pandemia no cede, al contrario; arrecia y se expande fúnebremente con más velocidad y anchura.
Personal médico del IMSS de la Ciudad de México a través de un video expresó el cansancio y desesperación por ausencia de solidaridad de quienes siguen sin apegarse a las medidas de emergencia sanitaria a 10 meses de que el virus ingresó al país, no obstante, el bombardeo permanente de spots radiofónicos, alertas en medios impresos y publicidad en la calle.
El desacato existe porque las autoridades no aplican cero tolerancia, las sanciones son dirigidas únicamente al comercio y negocios establecidos, pero no hacia el comercio semifijo y ambulante donde en el caso de Monclova es fácil observar que el cubre boca lo utilizan como arete, collar, y otros con la nariz descubierta es como si no trajeran nada, y saludan con el puño.
Pero no les dicen nada porque saben que ahí no hay dinero; por eso la mirada la desvían hacia grandes restaurantes, bares lujosos, bancos y grandes tiendas de autoservicio, además temen tal vez que aplicando cero tolerancia, podrían enemistarse con algunos sectores en tiempos electorales, sin embargo no piensan que hay otro importante sector que aplaudiría eso.
Lo que piden los médicos en combate contra el virus para volver a ver a su familia es muy simple; ¡Quédate en casa! ¡quédate en casa! ¡quédate en casa! El sacrificio que están haciendo los médicos y personal de enfermería los tiene agotados física y emocionalmente, los incentivos económicos ya no les interesan, lo que quieren es aligerar la carga de trabajo, son caballos a punto de reventar tras forzada y larga carrera.
Pensiones en picada
Debido a la situación desesperante de trabajadores mayores de 60 años de edad de la Siderúrgica 2 de Altos Hornos de México que por ser vulnerables ante la pandemia están en resguardo desde hace exactamente 9 meses, ayer alrededor de 40 de ellos, acudieron a la Sección 288 del Sindicato Democrático a insistir en trámite de su baja en la empresa.
Ellos argumentan que el cálculo de la pensión del IMSS se está colapsando y que entre más pasa el tiempo se les derrite el monto, además que ya ingresaron a la recta final del promedio de vida, además que jurídicamente ya terminaron su vida laboral, por lo que el día de mañana acudirán nuevamente al recinto a insistir en sus respectivas bajas.
Muchos de ellos ya tienen 63 años de edad, por lo que desde hace 3 años tienen derecho al retiro, sin embargo, la baja no se aplica, ellos reiteran que la cuantía de la pensión ante el IMSS se está devaluando y que hay casos en que antes del resguardo alcanzaban 22 mil pesos mensuales, pero que actualmente les calculan 18 mil y que cada vez se desinfla más la suma.
Desesperante situación
Eso no es todo, añaden, ìporque entre más pasa el tiempo, más en caída libre estará el monto de la pensión, y es difícil prácticamente imposible que regresemos a trabajar”. Por cierto, los vulnerables por enfermedad crónico degenerativa y mayores de 60 años de edad entre febrero y marzo recibirían la vacuna contra la Covid-19.
Pero se desconoce cuándo autorizará la Secretaría de Salud Federal que retornen a trabajar, por lo pronto hoy cumplen 9 meses en la banca, y aquellos que van cumpliendo 60 años de edad en Altos Hornos de México automático son enviados a resguardo.
Hasta mañana
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