Saltillo.- Magali tiene 32 años y es una de las 94 reclusas del Centro Penitenciario Femenil de Saltillo. Ella, al igual que otra decena de mujeres, teje a diario, diseña figuras de ornato y en cada pieza pone sus esperanzas y anhelos.
Esta actividad además de funcionar como terapia ocupacional, les permite obtener recursos económicos para solventar sus gastos personales y mandar dinero a sus familias, a sus hijos y a quienes se hacen cargo de ellos.
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Con eso (lo recaudado) compran ellas sus artículos de aseo personal y a veces les alcanza para ayudar un poquito a su familia que, lejos de llevarles, necesitan ayuda en algunos casos”, indicó Rosa María Salazar, coordinadora de pastoral penitenciario en Cereso femenil.
El diseñar estas piezas no solo les permite a las reclusas obtener ingresos extra, sino que además funciona como terapia ocupacional.
Previo a la temporada navideña, están tejiendo nacimientos, de todos los tamaños, con diferentes elementos y con diferentes precios. Y aunque no es una actividad propia de la Pastoral Penitenciaria, los integrantes de la Diócesis están ayudando en la venta de los productos en apoyo a las reclusas.
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Son nacimientos, son adornitos para ponerle al arbolito: el reno, hacen duendes, hacen Santa Claus y acabo de regresarles una cantidad que tuve aquí de ositos, perritos, pollos, diferentes manualidades como juguetes”, detalló.
María del Socorro Flores, agente de pastoral, detalló que su presencia es de gran beneficio para las internas, ya que comparten con ellas momentos y palabras de esperanza y amor a través de la palabra de Dios.
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Les damos también cariño que ellas necesitan, porque están deseosas de que les hable uno de otras cosas, de Dios primordialmente”, declaró.
Si decides apoyar esta causa en beneficio de las reclusas y sus familias, puede contactarlos en Facebook: Pastoral Penitenciaria Saltillo.