Por si no le asustó lo comentado aquí la semana pasada, respecto a los problemas en el uso de recursos financieros que está teniendo nuestro Instituto Electoral de Coahuila (IEC), según las denuncias de consejeros, en cada sesión, en las que se habla de un ejercicio financiero negativo 2023, de más de 17 millones y medio de pesos; así como que, por órdenes del titular se han contratado en exceso personal innecesario al punto de sobregirar financieramente al organismo y que, a pesar de que dicho instituto cuenta con un departamento legal, se contrata un despacho externo que cobra montos que rebasan por mucho el valor de los negocios que arregla, le menciono ahora, que hace tres días, su consejo dio a conocer que tienen presupuestado gastarse en el 2024 la nada despreciable suma de 632 millones 161 mil 832.92 pesos.
Con esta cantidad de dinero el Instituto Electoral de Coahuila muy apenas alcanzará a cubrir, según su presidente, los rubros necesarios para sobrevivir y preparar la elección que tendrá nuestro estado el próximo año, en la que se renovarán las planillas de los 38 ayuntamientos que lo conforman, convirtiendo desde ahora a estos comicios próximos en los más caros en la historia de Coahuila.
Debemos recordar que en nuestro récord coahuilense electoral, ya el proceso electoral 2023 nos había sorprendido al haberse considerado como el más caro de la última década, según la revisión que realizó el Consejo Cívico de Instituciones de La Laguna. Lo anterior, dado que el año pasado el Instituto Electoral de Coahuila presupuestó 595 millones de pesos, cantidad menor a la que se piensa gastar el próximo año, a pesar de que en el 2023 se renovó la Gubernatura y el Congreso del Estado, debiendo por tal causa desplegar acciones en todos los municipios y distritos de Coahuila, lo que el próximo año no sucederá, ya que sólo se instalarán consejos municipales en cada ciudad coahuilense.
Debo mencionar también que, si bien es cierto que de esos 632 millones 161 mil 832 pesos, el Instituto Electoral de Coahuila utilizará poco más de la mitad para llevar a cabo las elecciones donde se renovarán los 38 ayuntamientos, también cierto es que en esa parte se incluyen los 218 millones que irán al financiamiento de los partidos políticos, lo que nos lleva a concluir que sin duda es demasiado el costo de manutención de este Instituto Electoral Coahuilense que cada día se convierte más en un gran barril sin fondo.
Sus propias sesiones lo revelan, hoy el Instituto Electoral de Coahuila, que su construcción significó un gran esfuerzo para los coahuilenses, vive una profunda crisis de valores. Como es de verse en sólo dos años, este instituto ha pasado a ser sólo una gran carga burocrática y decididamente ha dejado de lado su objetivo de representar una verdadera autoridad electoral eficiente.
Como ejemplo: hoy, en la víspera de la elección 2024, al igual que sucedió en los comicios del año pasado, muchos actores políticos se están permitiendo nuevamente promoverse de manera anticipada en nuestro estado, y por todos los medios, aprovechando que esta autoridad electoral nada hace, lo que seguramente sucederá nuevamente. Con todo lo anterior, se hace evidente que el gasto de tantos millones de pesos que Coahuila hace a través del Instituto Electoral de Coahuila, no tendrá, otra vez, retorno alguno.
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