Saltillo
Por
Grupo Zócalo
Publicado el domingo, 18 de junio del 2023 a las 04:00
Saltillo, Coah.- Son historias de todos los días: no importa el trabajo, la única razón por aguantar los golpes de la vida, el cansancio, el hambre, es por sus hijos.
King Rap: El amor de sus hijas cura sus heridas
King Rap lucha todos los días, literalmente, para sacar a su familia adelante. Él pelea en la vida y en el ring para darles lo mejor a sus dos hijas, Zoe, de 6 años, y Jimena, de 4, quienes lo van a ver a la Arena Pavillón del Norte, en donde defiende su máscara con orgullo y luego cura sus heridas en casa.
“ Tengo 15 años trabajando en lucha libre en la localidad”, cuenta mientras se prepara para su entrenamiento, “mis hijas están pequeñas, ellas ven a la lucha libre como algo espectacular, algo inalcanzable, es como un sueño, me ven vestido, trabajando arriba del ring y se les hace algo genial, algo espectacular, la verdad les gusta mucho la lucha libre.
“ Cuando tengo batallas duras, batallas extremas, ellas lloran mucho, ellas se asustan porque no es cualquier cosa, tengo infinidad de cicatrices, son luchas muy duras y a veces extremas, me han pegado con lámparas y sillas, pero al llegar a casa ellas me arropan, me curan, me miman”, expresa.
No evade su responsabilidad
Padre de familia, intendente y luchador profesional, King Rap lucha por la vida y por su familia, es difícil, por supuesto, pero nunca evadiría sus responsabilidades como lo hacen muchos otros padres.
“ Hay que tener pantalones para afrontar la situación, hay que tener fuerza para sobrellevar la situación, lo primordial es la familia, la unión y procurar que sea para siempre”, afirma.
“ Los golpes de la vida son muy duros, son los que te hacen fuerte; en la lucha libre hay golpes fuertes, golpes muy duros, unos que sanan y otros que no, pero el ánimo de la gente, el amor a la lucha libre te hacen levantarte; en la vida sufres golpes duros, pero el amor a la familia, por ellos te levantas aunque estés herido”.
Su gran victoria: sus hijas
Dos máscaras, tres cabelleras y varios campeonatos locales, son algunos de los logros de King Rap en el cuadrilátero, pero lo mejor, sin duda, son las victorias de la vida, como estar con sus hijas.
“ Paso la mayor parte del tiempo con ellas; mi esposa trabaja, ella las deja en el kínder yo voy por ellas y me las llevo a la casa, y pasamos casi toda la jornada; mi esposa sale a las 6 o 7 de la tarde, y lo que resta del día nos la pasamos juntos”.
(Maru Valencia)
Todos los días construye su hogar
Adelaido Fermín trabaja de albañil de lunes a sábado, y el domingo descansa construyendo su casa, para que su esposa y sus tres niños ya no vivan en un tejabán.
Su jornada empieza a las 8 de la mañana y a las 6 de la tarde llega a casa, peso eso no significa descanso, sino más trabajo, pues levanta las paredes de su nuevo hogar hasta la medianoche, y al otro día, volver a empezar.
“ Va al 80%, falta la pura loza; la parte más difícil es llegar y seguirle aquí un rato más, a veces hasta las 11 de la noche o una de la mañana, y al otro día irme a las 8 de la mañana, es el trabajo de uno, esa es la vida que vivimos aquí”, expresa con su niña de un año en brazos.
“ Ser papá es lo mejor de la vida, es la mejor parte de la vida de uno, porque con ellos se le olvidan a uno todos los problemas, lo cansado; cuando uno sale del trabajo lo disfruta porque es para ellos”, afirma, “la casa es para ellos, para mí ya no, la casa es para ellos”.

Padre responsable
En vísperas del Día del Padre, Adelaido cuenta que su papá los abandonó cuando él tenía 2 años; después lo buscó para conocerlo, y aunque no le guarda rencor, no entiende por qué lo hizo.
“ Son papás que pudieron haber pasado algo pero los niños no tienen la culpa, la responsabilidad como papás es desde que ellos nacen, desde que uno se da cuenta que ellos están en el vientre de su mamá, es responsabilidad de uno”, dice convencido.
En el tejabán reposan los niños y los bultos de cemento, el material es muy caro, así que hay que resguardarlo del agua y de otras manos.
“ Es una ilusión que siempre tuve para mis hijos, tenerles su propia casa y construirla con mis propias manos, y lo he estado haciendo en puros ratitos y como puedo; es cansado, es muy cansado, pero cuando es para la familia, cuando es para los hijos, no importa”.
Celebración
Y a la pregunta de cómo celebrará su día, Adelaido sonríe: “Aquí con ellos, una cenita de perdido, pero aquí con ellos, nada más”. (Maru Valencia)

Padre a distancia… Al servicio de la nación y su familia
Fernando Silva Reyna supo combinar su vida profesional con la paternidad; él es padre de tres y un federal de Caminos íntegro y ejemplar, querido entre sus compañeros de trabajo y respetado y amado por su familia.
Denisse, Ileana y Fernando, a lo largo de los años han sido el motor de sus días, y doña Lupita Azeneth, su esposa, la luz que ilumina cada uno de los senderos, a donde los 37 años de servicio para la nación lo han llevado.
Para el federal de Caminos, originario de Rayones, Nuevo León, ser papá es lo más bonito que le ha pasado en la vida, y dentro de las mejores experiencias que ha tenido se encuentran el haber presenciado el alumbramiento de cada uno de sus hijos.
“ Yo me casé joven, 20 años, trabajando como policía municipal en Saltillo y ahí fue cuando nació mi primera hija, Denisse, ya los demás, Ileana y Fernando, nacieron cuando yo era policía federal de Caminos. Me tocó estar en todos los partos, los primeros dos en Saltillo y el tercero mientras estaba destacamentado en Zacatecas”, recordó el hombre de 57 años. (Teresa Quiroz)
Miedo de no regresar
Entre las dudas y temores que la paternidad desatan a la vida de Fernando Silva se sumaba el miedo de no regresar a casa, pues los peligros propios de su profesión ponían en riesgo su integridad física.
“ Era muy difícil porque en esta profesión no se sabía si iba a regresar a la casa, por lo que tenía que darles siempre un beso de despedida y uno más a mi llegada”, dijo el hombre de mirada firme, pero bondadosa.
Convivencia
Su profesión no fue impedimento para ejercer una paternidad responsable, afectiva y presente, pues entre turnos se daba la oportunidad de llevar a sus hijos a la escuela, de comer o cenar con ellos y de estar presente en momentos especiales de cada uno de ellos.
Silva Reyna consideró que durante mucho tiempo fue un papá a distancia, pues por su profesión tuvo que moverse a la mayoría de los estados de la República, sin embargo, ahora que sus hijos han tenido la oportunidad de estudiar en otros países la lejanía no es un obstáculo.
“ Es muy difícil estar a distancia de la familia, sin embargo, tener el apoyo de una esposa es fundamental, por lo que doy gracias a Dios por la esposa que me tocó y afortunadamente hemos sabido llevar una familia muy bonita, unida y estable”, explicó.
Ahora que sus hijos son adultos, y tanto Denisse como Ileana le han dado nietos, experimenta satisfacciones muy grandes como la de haberles dado una carrera y haberlos formado en valores útiles para su desenvolvimiento en la ciudad. (Teresa Quiroz)
Fernando de Jesús Castillo, un guía con los ojos del corazón
Fernando de Jesús Castillo Bustos no puede ver, pero la vida le ha permitido guiar a sus hijos con los ojos del corazón; él es padre de Dante e Isis Andrea, a quienes quiere y agradece su comprensión y empatía.

Con la finalidad de que sus hijos se conduzcan con valores de bien, Fernando ha inculcado en ellos el amor por las artes y la pasión por la defensoría de los derechos humanos.
Para este papá ejercer su paternidad desde la discapacidad ha sido difícil, pues la obtención de recursos para mantener a sus hijos se ha dificultado, esto lo ha llevado a recurrir a la venta de dulces, perfumes y defensoría legal para cumplir con las pensiones de sus hijos.
“ Ellos viven en Guanajuato, en razón de que su madre es de aquella ciudad; desde Saltillo hacemos equipo, ya que una separación no implica que se disuelva el vínculo entre los hijos, y con esto quiero decir que no es necesario que haya leyes que obliguen a cumplir con el tema de pensiones, ya que desde la educación moral hay valores que nos han inculcado a cumplir con nuestra responsabilidad”, dijo.
Haciendo equipo
Fernando considera que su vida es como la de cualquier otra persona, se desempeña como conferencista en materia de derechos humanos y actualmente comparte su vida con Karla, la persona que ama y lo ama.
“ Este mensaje no es para dar un punto motivacional, sino para dar a conocer que ser padre con discapacidad no es nada extraordinario, lo extraordinario es traer hijos al mundo no para que se encarguen de nosotros cuando seamos viejos, sino para inculcarles valores y hacer de ellos personas de bien y respeto; y admiro y felicito a su madre, porque si mis hijos son unas personas inteligentes es también porque ella los trae al puro centavo, y también le felicito por hacer ese equipo conmigo”, puntualizó. (Teresa Quiroz)
Notas Relacionadas
Hace 58 minutos
Hace 1 hora
Hace 5 horas
Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2
Hace 5 horas
Hace 10 horas
Hace 11 horas
Hace 19 horas
Hace 19 horas
Hace 19 horas
Hace 21 horas
Hace 22 horas
Hace 22 horas
Hace 23 horas
Hace 23 horas
Hace 23 horas