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Coahuila

Sabia decisión de un virrey de la Nueva España

Por Carlos Gaytán Dávila

Hace 1 mes

El pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala

Un enésimo ataque de los aborígenes saltillenses, propició la idea de traer indios tlaxcaltecas para intentar domeñarlos, incluso invitarlos a sumarse a estos. Los colonizadores tenían la idea que los texcales podría colaborar a calmar los ánimos de los chichimecas los primeros pobladores de este valle.

Los huachichiles eran un grupo nómada chichimeca de origen indígena que habitaba el altiplano mexicano (Coahuila, Zacatecas, SLP), mientras que los borrados eran una etnia del grupo coahuilteco. Ambos formaban parte de la compleja y aguerrida familia chichimeca en la zona norte.

El poblado saltillense había sido atacado por los indios originales, en defensa de sus tierras, de ahí que a la entrada de 1590 la comunidad corría el riesgo de ser abandonada, pues españoles y portugueses empezaron a emigrar a otros poblados; por ello fue sabia la decisión de don Rodrigo Río de la Loza, pues no sólo se beneficiaba a la Villa de Santiago del Saltillo, sino también la defensa de otras poblaciones norteñas.

Para llevar a efecto la visión de don Rodrigo, éste facultó al capitán don Francisco de Urdiñola para que diera posesión de la tierra a los tlaxcaltecas provenientes, en su mayoría, del señorío de Tizatlán, fue así como el 13 de septiembre de 1591 quedó asentada el acta de fundación del pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, el cual tomaba su nombre del patrono principal del señorío del que provenían los indígenas. Ahora tocaba a Urdiñola dar cumplimiento a las capitulaciones, sobre todo en lo referente a la repartición de la tierra, a la organización del cabildo tlaxcalteca, el abastecimiento del agua, la delimitación del terreno de la Iglesia de San Esteban y del convento de los frailes, últimos vestigios de la fundación del pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala.

Tomas Martínez Saldaña asegura que las familias que llegaron a fundar el reciente pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala estaban conformadas de la siguiente manera: 40 matrimonios con hijos, 40 parejas sin hijos, dos viudos con niños y 14 solteros. Las tareas pronto se vieron resueltas, pues lo vecinos de la Villa de Santiago del Saltillo no pusieron mayor objeción. Sin embargo, una de las peticiones que aparecen en las capitulaciones por parte de los tlaxcaltecas es la distribución en barrios en las nuevas localidades, pero parece que al menos la distribución, en el caso de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, no tuvo efecto inmediato, pues no quedó asentada como tal en los documentos de la época. Aun así, el pueblo tlaxcalteca tuvo de conservar su genuinidad, pero ahora en los parámetros de la nueva organización social, política y religiosa pedida por la Corona Española.

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