De manera irremediable se derrumban los presidenciables más “apapachados” del Presidente mexicano. Y es tal la emergencia que, en una impensable vuelta de tuerca, la candidatura presidencial de Morena podría quedar en manos del más odiado de los “suspirantes”: Ricardo Monreal.
Sí, de ese tamaño es el problema que tiene ocupado al huésped de Palacio, quien “ya no siente lo duro, sino lo tupido” de la andanada contra sus potenciales herederos. Pero vamos por partes.
Para nadie es novedad que ha resultado tan deficiente el trabajo de la Jefa de Gobierno de la capital del país que crecen el repudio y el rechazo a la señora Claudia Sheinbaum, quien prácticamente tiene perdida la elección en la Ciudad de México.
Sí, todas las encuestas colocan a candidatos y partidos opositores por encima de Morena y de sus potenciales “suspirantes”. Y si no es capaz de convencer a sus gobernados mediante el supuesto buen Gobierno, Sheinbaum no puede aspirar a ganar la aceptación de aquellos votantes que en el resto del país apenas la conocen.
Lo novedoso del tema, en todo caso, es que 2023 arrancó con una “paliza” sostenida contra Marcelo Ebrard, el segundo de los “apapachados” de Palacio, quien apenas el martes debió ser defendido por su jefe, desde el púlpito “mañanero”, luego de tres andanadas que “lo mandaron a la lona” de la peor manera; al quedar exhibidas sus trampas, engaños y mentiras. ¿Y cuales son las golpizas que derribaron a Marcelo?
El primer golpe vino de Mike Pompeo, exsecretario de Estado del presidente norteamericano Donald Trump, quien en sus memorias revela que Ebrard Casaubón le pidió mantener en secreto que México aceptó el programa “tercer país seguro” para contener la migración que cruza por México con dirección a Estados Unidos.
La segunda fue una declaración de la exembajadora de México en Washington, Marta Bárcena, quien confirmó que Marcelo negoció en secreto con el Gobierno trumpista, y que todo lo que llevó a cabo el canciller mexicano, en EU, fue pensando en su candidatura presidencial.
Y el tercero vino del juicio que se lleva a cabo en una corte de Nueva York contra Genaro García Luna, en donde el criminal Jesús Zambada, “El Rey”, ratificó que entre 2005 y 2008 sobornaba toda la estructura policiaca del antiguo DF, “gobernado” por Ebrard.
Todo empezó en los primeros días de enero, con la publicación de las memorias del exsecretario de Estado, Mike Pompeo, tituladas: No Cedas una Pulgada, en donde aparecen revelaciones que hacen ver al Gobierno mexicano sometido por la Administración Trump; sometimiento público y notorio.
Y es que Pompeo narra una presunta charla con Ebrard, en donde le propone la alternativa del “tercer país seguro” frente a la crisis migratoria de 2018, a lo que el inminente canciller mexicano acepta los términos propuestos por el Gobierno norteamericano, pero le pide a Pompeo ocultar el acuerdo “para no manchar la imagen del Gobierno de López Obrador”.
En días pasados, el periodista de Univisión, León Krauze, entrevistó a Marta Bárcena, sobre la versión de Pompeo y la exembajadora de México en Washington no dudó en confirmar que Marcelo Ebrard negoció en secreto con el Gobierno de Trump, el programa “tercer país seguro”, para tratar de contener la migración a Norteamérica.
Aseguró que se había tratado de una traición al principio de asilo internacional y defensa de derechos humanos, pero también se dijo convencida de que todo lo que ha hecho Marcelo en su papel de Canciller ha estado subordinado por las ambiciones de alcanzar la candidatura y la Presidencia de México.
La entrevista y lo declarado por la exembajadora enloquecieron a los lacayos de Palacio y la mañana de ayer se montó un circo para el control de daños del canciller mexicano.
Así respondió Marcelo: “La exembajadora se dedica, desde que dejó su cargo, a calumniarme en todos lados donde ha podido. Es un rencor obsesivo y su gran objetivo no es la verdad sino hacerme daño todos los días”.
Y al final de una larga perorata dijo que “es falso” lo que la diplomática señaló en la entrevista con León Krauze. Y concluyó con un señalamiento directo a la embajadora, a quien acusó de negociar una postura entreguista frente al Gobierno de Trump.
Pero de inmediato la embajadora Bárcena respondió en dos mensajes a través de sus redes sociales.
“Marcelo, tus mentiras, tus tergiversaciones y misoginia no tienen límite. Sabes que yo paré la negociación del acuerdo de tercer país seguro en junio de 2019.
“Nunca acepté el acuerdo de tercer país seguro, Marcelo miente. En el Departamento de Estado, en junio de 2019, fui yo quien paró la negociación que los estadunidenses querían imponernos. La mentira es el único recurso de Ebrard”.
Está claro que una de las partes miente. Y Marcelo, igual que AMLO, cuenta con una larga trayectoria de mentiroso.
Otra raya al tigre; al aspirante presidencial Marcelo Ebrard.
Al tiempo.
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