Por: Hormiguero
A unos días del cambio de Gobierno, el búnker del Gobernador electo, Manolo Jiménez Salinas, permanece hermético sobre los nombres de formarán su Gabinete, mientras que suspirantes a un puesto no hacen más que eso, suspirar y esperar. No se sabe por qué Manolo se ha guardado la de integración de su equipo, más de de sus dos cercanos, Blas Flores y Ricardo González como jefes de Gabinete y Oficina, respectivamente. Lo que sí sabemos es que se trata de un proceso que requiere varios equilibrios: gente de confianza, diversidad de género, que vengan de distintas regiones del estado y que satisfagan a distintos grupos de interés. Y en esta ocasión el Gobernador electo tiene un reto que no tuvieron sus antecesores, y es el de hacer un Gabinete que refleje la alianza que lo llevó al poder, incluyendo cuadros del PAN y del PRI.
Los panistas dicen que su interés en participar en el Gabinete no es por darle chamba a tal o cual persona, sino a tener la capacidad de incidir en las políticas públicas del próximo Gobierno y que sus prioridades se vean reflejadas en la agenda del Gobernador, sobre todo porque su presencia en el Congreso será bastante reducida, apenas cuatro diputados. Para tal fin, los chismosos de salón comentan que el PAN quedó apuntado para la Secretaría de Cultura, pero que los altos mandos del partido pidieron también que uno de ellos encabece la de Fiscalización y Rendición de Cuentas, y que lleven mano para proponer a integrantes de órganos autónomos que se renovarán a lo largo del sexenio.
El lunes el Gobernador Miguel Ángel Riquelme presidió su última reunión del Subcomité de Salud de La Laguna, y aprovechó para ponderar el beneficio que durante casi cuatro años tuvo el sentar en la misma mesa a funcionarios estatales y municipales con representantes de organismos empresariales, de salud, educativos y de seguridad, Dijo que había dado las últimas instrucciones para las campañas de vacunación, aunque acotó que ‘a esta altura no sé si me hacen caso’. No cabe duda que los subcomités regionales creados al inicio de la pandemia ayudaron a manejar de forma más eficiente el impacto del Covid-19. Al definir sus acciones de Gobierno ajustadas a las distintas dinámicas en cada región de Coahuila, se evitó que desde Saltillo ordenaran respuestas centralizadas que, como se vio en otros estados, empeoraron las cosas en lugar de mejorarlas. El funcionamiento de los subcomités fue tan positivo que, incluso después de la emergencia, se mantuvieron las reuniones para tratar temas de acciones de Gobierno. El Gobernador electo, Manolo Jiménez Salinas, ha dicho que mantendrá la figura y ya veremos qué huella les impone a estos encuentros.
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