Deportes
Por Ramón Rocamontes
Hace 5 años
Si bien es cierto, todos como padres o los que tenemos la fortuna de ser padres y a la vez, la oportunidad de entrenar o dirigir, incluso ser maestros de nuestros propios hijos; no es una tarea nada sencilla, sin embargo muchos papás han combinado, ésta nada fácil actividad cotidiana en sus vidas.
No dudo que todos los padres, quieren o desean lo mejor para sus hijos, sin embargo, no todos funcionan o se desarrollan de la misma manera, al educar o dirigir a sus retoños.
Y es que, las estrategias, ya sean instructivas o educativas y de dirección, que se emplean, no siempre son las mejores, y desde luego en ocasiones, lamentablemente no las más adecuadas, con el fin de querer o buscar que sean sus propios hijos, que destaquen en la actividad, en turno; olvidando la objetividad o lo mejor de todo lo anterior: DISFRUTAR DEL DE DESARROLLO.
En muchas experiencias, las diferentes características de diversa educación, se podrá encontrar una exigencia exagerada, que ocasionará muchos problemas en los hijos, principalmente.
El deporte escolar, como lo hemos mencionado en innumerables ocasiones, oscila entre los 7-8 años y hasta los 18 años. Misma actividad que nos da un contexto y a la vez, oportunidad de trascender en la vida de nuestros hijos, con gran potencial, para obtener valores, principalmente y desde luego desarrollar capacidades físicas necesarias, para cuando la competencia se presente, incluso para la verdadera, como es considerada. LA VIDA.
Por un lado, en el aspecto competitivo deportivo, me ha tocado ver amigos, conocidos y algunos padres, que con gran entusiasmo, han hecho su labor para buscar que sus hijos sean mejores, al entrenarlos; sin embargo es importante dejar que sus hijos, sean dirigidos por diversos entrenadores, para formar su carácter y desde luego conocer diversas maneras de dirección, eso les da la capacidad de tomar decisiones, además de establecer metas y objetivos en sus diversas etapas de formación.
En todo este proceso, los padres, al igual que los entrenadores, tienen un papel preponderante en el proceso formativo y no cuestiono, ni mi intención es enseñar a educar a tus hijos, pero hay que tener claro, cuál es tu papel en turno, porque muchos papás se creen entrenadores de sus hijos, cuando están como padres y apoyo, y desde luego afectan en mucho su desarrollo, es por eso tener en claro cuál es su papel. O su padre o su entrenador, ni más, ni menos, pero sí de preferencia su padre.
Volviendo al tema de los entrenadores-papás, algunos con capacitación, incluso formación en la disciplina en turno, se meten a apoyar y se van con sus hijos, durante varios años, en su crecimiento al brincar de categorías, sin embargo no es fácil, poder separar este aspecto, a la hora de corregir, instruir o incluso reprender a su propio hijo; pero sobre todo porque quieres que destaque en su deporte o actividad, a toda costa.
Hace algunos años, en diversas intervenciones, como apoyo en la psicología del deporte, con deportistas, que han sido entrenados por sus padres. Una de las situaciones más complejas, ha sido el trato del padre-entrenador, pero sobre todo separar las funciones en el ámbito deportivo.
Y es que los mismos deportistas, en su dialogo personal. En la mayoría de los casos, argumentan que el entrenador, en su papel de padre, no le valora o no le aprecia, incluso no le ama.
A raíz de lo anterior, uno de los aspectos importantes, al retroalimentarle, al deportista. Se le da a conocer que su entrenador-papá, quiere lo mejor para él, pero su padre-entrenador, busca que el (deportista) se sienta valorado por lo que es como persona, no por lo que hace en su desempeño como deportista; independientemente por los resultados.
Quizá es ese mismo diálogo, les dan a ellos (deportistas), sus padres, pero al ser uno, (apoyo en psicología del deporte), se refuerza mucho ese tema que tiene el padre con sus hijos, pero es un proceso largo y esto es solo un poco de lo mucho que se puede reforzar, tanto al entrenador y padre, cuando le dan la entrada y aceptan el apoyo profesional, en su entorno, como es la figura del psicólogo del deporte o alguien que aplica la psicología del deporte.
Fundamental será la comunicación, que tengan los padres con sus hijos deportistas, y desde luego con los entrenadores, directivos y los involucrados en la actividad física y deporte.
Por eso, es necesario que todos los familiares involucrados, tomen conciencia en en cómo valoran el deporte, cómo se comportan y reaccionan en las competencias y como se expresan sobre la actuación de sus hijos y sus compañeros. Obviamente que esto influye en la actitud de los pequeños deportistas.
Hay un tema relevante, que me gustaría comentarte, sobre un problema que se presenta en todos los deportes, de colores y sabores; pero sobre todo en la iniciación y juvenil. Muchos papás se creen entrenadores.
Todo lo anterior, da una seria confusión al niño o deportista, y que deje de disfrutar del deporte y abandone la práctica sana de la actividad física y deporte.
Por otro lado, en los últimos años, se han realizado estudios, donde la figura de los padres, que se involucran activamente con sus hijos, a los niños les va mejor. Y las mismas investigaciones, sugieren que los padres son importantes para el desarrollo de los niños. Es por eso que, LOS PAPÁS TAMBIÉN JUEGAN.
Entendamos, no seamos resultadistas; enfoquémonos en el desarrollo óptimo de nuestros hijos, para que se mantengan en el deporte, durante toda su vida, eso es nuestra verdadera responsabilidad como sus padres.
Lamentablemente, vivimos en una sociedad, que confunde una falsa realidad, con una falsa confianza; al asociar, que pasarla bien, es ir a discotecas y beber, pero hay otras formas de divertirse. Y una de nuestras obligaciones como padres, es o sería enseñar que el deporte es equivalente a diversión, ahí está la clave.
Un aspecto en la educación, sin llegar a ser protagonista, para lo anterior, podría ser, que la asignatura de educación física o practicar juegos recreativos, en la escuela, sería incluir ésta clase todos los días, por lo menos en pre-escolar, primaria y secundaria: Sin duda alguna esto tendría resultados considerablemente positivos para disminuir la obesidad y mejorar la adherencia al ejercicio, que es el punto de partida de la actividad física y deporte en nuestra sociedad, mero punto de vista personal.
Finalmente, es algo que no me canso de decirlo, y repetirlo en todo momento; el mejor y más grande campeonato; la medalla más grande o el desarrollo óptimo de nuestros hijos, al final del camino, será el ofrecerles una buena educación, que se enseñen a disfrutar de lo que tienen y se amen ellos mismos.
Hasta la próxima!. Excelente y bendecido largo fin de semana
Cuál sería el papel del entrenador y padre en el deporte de iniciación o juvenil o cualquier actividad
Asumir el papel de padre o entrenador y separar los lazos en el área en turno
Difundir la filosofía del deporte de iniciación y juvenil
Clarificar los objetivos, físicos, psicológicos y sociales de este nivel
Capacitarse en la motivación de la tarea, no el resultado
Ser orientadores hacia los padres, directivos y entes del deporte
Trabajar en la orientación de la Psicología del Deporte para ser apoyo de su hijo
Olvidar énfasis en competir, porque produce estrés y abandono de deportistas
Concientización de su rol de padres y madres, no entrenador, ni otro más
Generar un cambio real en el deporte de iniciación para evitar el abandono
Ser buen ejemplo de comportamiento para la sociedad y medios de comunicación
No tratar al niño o joven deportista, como atleta de Alto Rendimiento
Notas Relacionadas
Hace 8 minutos
Hace 39 minutos
Hace 2 horas
Más sobre esta sección Más en Deportes