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Grupo Zócalo
Publicado el jueves, 31 de julio del 2025 a las 04:30
Ricardo Alemán| Saltillo, Coah.- Después de tantos años de espera, el toletero de Río Bravo, Coahuila, Andrés Mora, será reconocido por el gran legado que dejó en el beisbol mexicano, específicamente en Saraperos, equipo que lo hizo debutar en el profesionalismo a los 18 años y que, el próximo sábado, retirará su número 27.
Aunque Mora no se retiró con la Nave Verde, en propias palabras de su hijo, Andrés Mora Jr., su papá quería quedarse en Saltillo. “Cada uno de los deportistas y dueños de los equipos tienen sueños y ambiciones diferentes, el destino los separó, a él (Andrés Mora) le hubiera gustado haberse quedado en Saltillo, pero no se arreglaron cuando regresó de Grandes Ligas y se fue a Laredo… La afición de Saltillo no es culpable de que no haya continuado su carrera ahí”.
Nada mejor para el legado de Andrés Mora y para su familia que rendirle homenaje en un duelazo ante Tecolotes de los Dos Laredos, el otro equipo de sus amores junto con los Saraperos. Será en la cuarta entrada del Juego 2 de la serie ante los binacionales, que la Nave Verde realizará el retiro oficial del número.
Andrés Mora, nacido en Río Bravo, Coahuila, es considerado uno de los mejores peloteros en la historia de la Liga Mexicana de Beisbol. Siendo un ídolo en Saraperos, que lo firmó a los 17 años y donde jugó siete campañas.

A la Gran Carpa
Mora arrancó su carrera profesional debutando con Saraperos de Saltillo en 1972, donde se mantuvo hasta la temporada de 1975, antes de dar el paso al mejor beisbol del mundo, en la Gran Carpa, vistiendo la franela de Orioles de Baltimore.
En su primer año como jugador de la MLB, Andrés disputó 73 encuentros, donde dio 48 imparables, impulsó 25 carreras y bateó 6 palos de vuelta entera, teniendo un porcentaje de bateo de .218.
Su mejor temporada en la Gran Carpa fue precisamente con Orioles, en 1977, conectando 57 imparables en 233 turnos al bate. Mora remolcó 44 carreras y se destapó como cañonero al dar 13 cuadrangulares, cerrando el año con un .245 de bateo.
En 1978, la actuación de Mora fue un poco más decente, con .214 de porcentaje de bateo y 49 imparables, pero, en este año llegó el por qué del ahora recordado número 27, pues Andrés conectó otros 8 jonrones, llegando a esta cifra.
En 1979, Mora decidió volver a la LMB con Saraperos, pero en 1980 probó suerte de nuevo en la MLB, donde jugó para Indios, pero sólo disputó nueve encuentros y regresó a Saltillo, donde obtuvo aquel primer histórico campeonato del Dragón del Norte.
Después de esa temporada, Mora no regresó a la MLB, dejando números de por vida (4 años) de 156 imparables, 27 dobles, 3 triples, 83 carreras impulsadas y el número mágico de 27 cuadrangulares, con un promedio de bateo de .223.
En palabras de su propio hijo, Mora regresó a la LMB después de la MLB debido a la falta de oportunidades, “no había tantas oportunidades para los latinos como las hay hoy, a él lo alternaban con otro jardinero, que se lesionó en la temporada de 1977, en donde conectó 13 jonrones en media temporada, pero en la siguiente campaña lo volvieron a poner un juego sí un juego no, y no le gustaba, él quería jugar, quería demostrar de lo que era capaz”.
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Además se juntó la inmadurez, él tenía 20-21 años y no hubo la madurez ni la preparación… mi papá sintió que no era donde debía estar porque no lo valoraban como debía de ser”.

Sale de Saltillo
Tras regresar a Saraperos y ser campeón, Andrés Mora y la directiva no llegaron a un acuerdo, provocando que el orgullo de Río Bravo se fuera a Tecolotes en 1982, aunque el jardinero quería quedarse en Saltillo.
Fue a partir de 1982 que Andrés Mora se unió a Tecolotes, donde estuvo hasta 1988 antes de irse dos años a Industriales de Monterrey, y regresar, de nuevo, a Laredo, donde le puso fin a su carrera como jugador en 1997.
De los mejores
Andrés Mora ha sido uno de los mejores bateadores de todos los tiempos al obtener cuatro títulos de jonrones en 1975, 1981, 1982 y 1985, además, es el cuarto máximo jonronero en la historia de la LMB con 419 cuadrangulares.
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Todos nacemos con un don, mi papá nació con esa fortaleza para batear, pero también con una gran inteligencia. Tú puedes tener la fuerza, pero si no eres un bateador inteligente, vas a ser un bateador ocasional, en cambio él, como Héctor Espino y Alejandro Ortiz, fueron jugadores que usaron mucho sus habilidades para descifrar los pitcheos”, dijo Andrés Mora Jr.
Por su fuera poco, Mora tuvo 14 campañas bateando por arriba del .300 de porcentaje, 14 temporadas donde conectó más de 100 imparables y, además, posee la marca de más temporadas con 20 o más vuelacerca, con 12. Tuvo cinco campañas con más de 30 jonrones y otras cinco con más de 100 producidas.
En el sector defensivo, Andrés Mora no se quedó atrás, pues es el pelotero con más juegos jugados sin cometer un error, con 203, hazaña que logró entre 1974 y 1975. En las campañas de 1975 y 1982, el coahuilense tuvo marca perfecta de fildeo.

Más que merecido
Después de retirarse como jugador en 1997, se mantuvo cerca del diamante, siendo mánager y coach. En 2003 fue entronizado al Salón de la Fama del Beisbol Mexicano y en 2025 fue incluido como jardinero en el equipo ideal del Centenario de la LMB.
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Él dejó en el beisbol mexicano unos números y una trayectoria que no es fácil de borrar, en 100 años cuántos jugadores han pasado por LMB y que mi viejo esté entre los mejores nueve, uno se siente orgulloso”, dijo Andrés Mora Jr. al enterarse de que su padre fue elegido en la novena ideal de la LMB.
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Han venido varios reconocimientos para él (Andrés Mora), logrados con base en su esfuerzo, es un orgullo que esté pasando esto, pero hubiera sido más bonito que a él le hubiera tocado vivirlo”.
Andrés Mora falleció el 12 de junio de 2015, pero, sin duda alguna, dejó un legado que perdurará para la eternidad en la memoria de los aficionados y, ahora, Saraperos retirará su siempre recordado “27”.
El origen del recordado ‘27’
Andrés Mora comenzó a utilizar el número 27 después de su paso por Grandes Ligas, donde jugó para Orioles de Baltimore e Indios de Cleveland. El origen es por la cantidad de palos de vuelta entera que conectó en sus cuatro años en la MLB, que fueron 27; 13 de estos en una sola temporada con los de Baltimore (1977).

El camino a la inmortalidad
La carrera de Andrés Mora
1972
Hizo su debut como jugador profesional en la LMB vistiendo la franela de los Saraperos de Saltillo.
1976
De Saraperos de Saltillo, Mora dio el paso a la Gran Carpa, donde se unió a los Orioles de Baltimore.
1979
Regresó a Saraperos y después se unió a Indios de Cleveland en 1980, pero dejó el equipo después de sólo nueve juegos para volver a Saltillo.
1980
En ese mismo 1980, se convirtió en campeón de la LMB vistiendo la franela de Saraperos, ya usando el mítico “27”.
1982
Se unió a Tecolotes de los Dos Laredos, donde jugó hasta 1988, antes de tener un nuevo reto con Industriales de Monterrey en 1989 y 1990.
1991
Después de su breve paso con Industriales de Monterrey, Mora regresó a Tecolotes, donde se retiró en 1997.
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