Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Un pueblo español se reúne en una misa funeral por las víctimas del accidente de tren ¿De qué murió el hijo de El Komander? Esto sabemos y lo que el cantante ha compartido tras su fallecimiento Un Halloween de leyenda: Mitos, monstruos y pesadillas Llegan los Jonas a Roblox; buscan romper récord Busca Ivana conquistar Miss Teen Earth 2026; belleza, disciplina y compromiso

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

‘Showtime’

Por Alejandro Irigoyen Ponce

Hace 6 años

El circo de tres pistas abrió sus puertas de par en par para ofrecer un espectáculo inédito: un exfuncionario de primer nivel que decide romper el código del silencio de lo que en la imaginaria popular ya quedó como impronta, la mafia del poder, y que literalmente empieza a soltar nombres, montos, fechas… que empieza a salpicar a diestra y siniestra.

Lo notable del caso de Emilio Lozoya, cuya primera audiencia respecto a los manejos turbios en la compra de la planta chatarra de Agronitrogenados resultó más que reveladora, ya que representa el primer caso en nuestra historia reciente en que un hombre de la cúpula política rompe públicamente con ese pacto tácito de la Omertá, el mafioso código de silencio que prohíbe a sus miembros informar sobre las actividades delictivas, delatar a cómplices y revelar secretos de los usos y costumbres, en este caso, de los gobernantes corruptos, y que garantizaba que al final del día, la propia mafia política lo protegiera, ya sea con sentencias leves, con no tocar su patrimonio mal habido o el cobijo a familiares y socios.

No, ahora estamos ante un espectáculo, un circo de tres pistas, en el que el exdirector de Pemex, de entrada, hunde al todavía dueño de Altos Hornos, Alonso Ancira; revela detalles del entramado de sobornos y anuncia que señalará directamente a todos los responsables de los delitos de los que se le acusa y de los que se declara inocente.

Dice que, sistemáticamente, fue intimidado, presionado y que resultó solo un instrumento para cometer actos de corrupción. Por su nivel, acusaría a exsecretarios y al propio expresidente Enrique Peña Nieto.

Este circo promete, y promete mucho, ya que en horas toca la audiencia por el caso Odebrecht, y ojalá que de este circo mediático se consolide un expediente jurídico que, efectivamente permita que los que saquearon al país terminen en la cárcel, y de preferencia, que les incauten sus fortunas.

Ver a corruptos encarcelados y pobres, sin duda, un verdadero sueño para millones de mexicanos.

Notas Relacionadas

Difícil medir ‘efecto Taddei’ en elección; siguen su curso comicios en Coahuila

Hace 4 horas

Mató el corazón a 18 laguneros al día en 2025; principal causa de muerte en la Comarca

Hace 4 horas

¡Ya salió el peine!

Hace 4 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 4 horas

¡Ya salió el peine!

Hace 4 horas

Expulsaron a la árbitra

Hace 4 horas

Los tres hermanos confusos