Internacional

Publicado el martes, 3 de febrero del 2026 a las 20:45
Taipéi, Taiwán.– El Gobierno de Taiwán emitió este miércoles una “firme protesta y condena” contra la declaración conjunta firmada en Pekín por el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, y el mandatario chino, Xi Jinping. En el documento, el país sudamericano ratifica su adhesión al principio de “una sola China”, calificando a la isla como una “parte inalienable” del territorio controlado por el régimen comunista.
La Cancillería taiwanesa calificó de “información falsa” la postura adoptada por Uruguay, subrayando que la República de China (nombre oficial de Taiwán) es un Estado soberano que jamás ha estado bajo el dominio del Partido Comunista Chino (PCCh).
Durante su visita oficial, el presidente Yamandú Orsi no solo reconoció al Gobierno de la República Popular China como el “único representante legítimo” del país, sino que manifestó la oposición de Uruguay a cualquier forma de independencia de Taiwán.
Esta alineación diplomática fue recibida por Taipéi como una cesión ante las tácticas de presión de Pekín. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores de la isla, China utiliza “amenazas, incentivos y manipulación” para forzar a países democráticos a validar su narrativa expansionista.
” “Instamos al Gobierno de Uruguay a reconocer las verdaderas intenciones de China en su expansión de influencia global y a no avalar discursos agresivos que socavan la paz regional”, denunció la Cancillería en un comunicado oficial.
Para las autoridades isleñas, la postura uruguaya ignora la realidad política de la región. Taiwán reiteró que su futuro no depende de declaraciones bilaterales entre terceros países, sino de la voluntad de sus ciudadanos:
– Soberanía: “Pertenece al conjunto del pueblo taiwanés y solo ellos tienen derecho a decidir su futuro”, sentenció el Gobierno isleño.
– Gobernanza: Taipéi recordó que el PCCh “nunca ha gobernado la isla”, por lo que cualquier reclamo de territorialidad carece de sustento histórico y administrativo actual.
La declaración conjunta se da en un momento de máxima tensión en el Estrecho de Taiwán. Desde que Xi Jinping llegó al poder en 2012, Pekín ha intensificado su campaña para concretar la “reunificación”, utilizando dos frentes principales:
1. Presión Militar: Maniobras bélicas constantes en las inmediaciones de la isla que han aumentado en frecuencia y escala durante el último año.
2. Aislamiento Diplomático: Una estrategia de “incentivos” económicos para forzar a los pocos aliados restantes de Taipéi a romper lazos y reconocer la soberanía de Pekín.
La reciente postura de Uruguay, bajo el mandato de Orsi, consolida la influencia de China en el Cono Sur, un movimiento que Taipéi considera un “grave desafío al orden internacional” y a la estabilidad del Indo-Pacífico.
Más sobre esta sección Más en Internacional
Hace 1 hora
Hace 1 hora
Hace 1 hora
Hace 1 hora
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 3 horas
Hace 12 horas
Hace 13 horas
Hace 14 horas
Hace 14 horas
Hace 15 horas