Por: Marcelo Lara Saucedo
La recomendación fue contundente. Agustín Carstens, exgobernador del Banco de México y actual gerente general del Banco de Pagos Internacionales o BIS por sus siglas en inglés, aseguró que los bancos centrales deben actuar con mayor determinación y velocidad ante la inflación, antes de que esta se vuelva un problema crónico en las economías. Además, viniendo la recomendación precisamente del organismo que coordina los grandes bancos centrales del mundo, esto prácticamente se toma como una instrucción.
Como se predijo la semana pasada, el Banco de México subió su tasa de referencia en 75 puntos base, pasando de 7 a 7.75%, quedando tres juntas más este año en el órgano de gobierno. Cabe señalar que los objetivos primarios de esta decisión son encarecer el costo del financiamiento para que sea más caro endeudarse y así contener el consumo y el alza de los precios, además de ir de la mano con el crecimiento de la inflación, que cerró la primera quincena de junio en 7.88 por ciento.
Sumándose a este escenario, el Banco de Inglaterra anunció en la primera quincena de junio una quinta subida consecutiva de su principal tasa de interés a 1.25%, un nuevo récord desde 2009, para luchar contra la inflación, que prevé que supere 11% este 2022. El banco central de Brasil no se quedó atrás y también decretó un alza de 50 puntos base en su principal instrumento de política monetaria.
En tanto, el banco central de Argentina, que representa la tercera economía de América Latina, incrementó su tasa de referencia en 300 puntos base y con esto momentáneamente la dejaría en 52%, en un intento por combatir la elevadísima inflación que esperan llegue a niveles de 62% este año. A su vez, el banco central de Hong Kong anunció el pasado 16 de junio una subida de 75 puntos base a su tipo de interés de referencia, después de que la Reserva Federal estadunidense efectuase un alza similar para combatir la inflación.
Por otro lado, Bank of America consideró que existe 40% de probabilidad de que Estados Unidos entre en una recesión durante 2023, esto en medio de un aumento histórico en las tasas de interés con el objetivo de controlar la inflación, que está por encima de 8.6 por ciento.
Al respecto, Morgan Stanley también dijo que existe 50% de probabilidad de que Estados Unidos entre en recesión en 2023. Ambas firmas estiman que la economía estadunidense podría crecer 0% en la segunda mitad del próximo año.
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